“El paro docente no se sintió"
El gobierno cerró la conciliación obligatoria con la firma de un acta sin CEDEMS y ADEP, los sindicatos más grandes, quienes habían impulsado el paro de esta semana y podrían ser sancionados por desacato. El ministro de trabajo minimizó la medida de fuerza.
La primera etapa de negociaciones paritarias culminó con un enfrentamiento abierto entre el gobierno de la provincia y los dos sindicatos docentes más representativos de Jujuy: ADEP (primarios) y CEDEMS (secundarios y terciarios).
Con la firma de un acta rubricada por otros tres sindicatos locales, el gobierno cerró la convocatoria a conciliación obligatoria que intentó frenar el paro del pasado lunes. Además, se oficializó el aumento del 5% y hubo un compromiso para avanzar en soluciones de temas laborales que según el gobierno “no son menores”.
Las conversaciones se retomarán en junio, en donde se fijará seguramente otro incremento del mismo porcentaje.
El ministro de trabajo, Jorge Cabana Fusz, polemizó públicamente con los gremios y profundizó la distancia entre sus dirigentes y los funcionarios.
Luego de advertir que le enviaría una carta documento a Darío Abán, titular de ADEP, por acusarlo de persecución, minimizó la medida de fuerza, que los sindicatos habían calificado como “muy importante”, decir que en las escuelas “ni se sintió”.
Además, advirtió que iniciarán un procedimiento administrativo en el ministerio de trabajo para sancionar a los gremios por haber desacatado el llamado a conciliación obligatoria previo al paro.
“No justificaron su ausencia a la convocatoria de la conciliación así que se siguen las diligencias en los ámbitos administrativos que corresponden respecto de las sanciones”, explicó Cabana Fusz.
“Tratamos de llegar a junio con una propuesta definida respecto del procentaje. Si se puede adelantar algo, mejor”, aseguró respecto de las negociaciones paritarias.
Disconformes con el resultado de la negociación, los gremios mayoritarios decidieron no asistir más a las reuniones, por considerar que les imponían las cifras, sin mayores posibilidades de negociar.
Además, avanzaron en una medida de fuerza los primeros dos días de la semana, argumentando que se trataba de medidas de fuerza dictadas por las centrales nacionales, algo que según su postura excede al llamado de las provincias.

