Jujuy | Conflicto docente |

Leandro Giubergia, un "funcionario part-time"

En medio de un complejo proceso de negociación con los gremios docentes, que parece estar lejos de solucionarse, el funcionario y candidato a concejal en 2° término cometió lo que podría interpretarse como un furcio: suspender las tareas en la función pública para hacer campaña.

Si bien la normativa electoral actual no obliga a los funcionarios-candidatos a dejar la gestión, desde la sociedad misma, e inclusive desde varios sectores de la política, se viene condenando con firmeza que quienes debieran estar completamente abocados a cumplir con su rol de servicio dediquen tiempo a hacer campaña.

Tal relevancia tiene esta cuestión que, el gobierno nacional, en una muestra clara de su compromiso con el espíritu republicano que marca Cambiemos, exigió la renuncia de tres de sus más altos funcionarios, quienes tenían la intención de competir en las PASO de agosto del corriente año.

Mientras esto ocurría a nivel nacional, en Jujuy, como en otras provincias, ciertos funcionarios especulaban con conseguir una banca en el Senado pero sin renunciar a la seguridad del puesto que ocupaban.

Finalmente, el Ejecutivo provincial no pudo hacer la vista gorda por más tiempo y el titular de la cartera de Salud, Mario Fiad, terminó renunciando a su cargo para dedicarse exclusivamente a su candidatura a senador.

A la fecha, lo simple de esta idea, separar la campaña política de las responsabilidades para con la sociedad, parece seguir siendo eludido por quienes ostentan cargos en el gobierno.

Llamativo resultó esta mañana escuchar al secretario de Relaciones Laborales del Empleo Público, Leandro Giubergia,  candidato a concejal en 2 ° término, al referirse al conflicto en puerta con los gremios docentes: "estamos en medio de un proceso electoral, que la verdad que la gran mayoría de las cosas hoy están volcadas más en la elección que en otras cuestiones".

Independientemente de si el reclamo docente es válido o no, si corresponden sanciones o no, preocupa advertir que para la mentalidad del político promedio de Jujuy los problemas de cualquier índole en la población, y que competen a su función pública, pueden tomarse un receso solo porque quieren asegurarse una banca.

La educación, una de las áreas que más inconvenientes presenta en la provincia debido a años de malas políticas, amerita ser una prioridad, y no un subtema relegado por cuestiones proselitistas. Si bien restan solo días para que se dirima todo en las urnas, el futuro de los niños y jóvenes no puede, ni debe, darse el lujo de quedar rehén de los intereses de sectores gremiales o de funcionarios con aspiraciones políticas.

Dejá tu comentario