“Garantizamos el inicio de clases”
La ministra de educación Isolda Calsina calificó como político el paro impulsado por los sindicatos, dijo que el año pasado los aumentos de salario le ganaron a la inflación y ratificó que se descontará la inasistencia a las aulas el próximo lunes, cuando deberían retornar las clases.
Mientras los sindicatos docentes en todo el país endurecen su postura, el gobierno pareció redoblar la apuesta.
La ministra de educación, Isolda Calsina, se mostró confiada en la baja convocatoria del paro al que convocan los gremios, y ratificó que quienes adhieran a la huelga perderán el derecho a cobrar ese día de trabajo y el presentismo.
“En Jujuy somos de las pocas provincias argentinas en las cuáles el aumento de 2017 ha superado la inflación”, manifestó la funcionaria.
En el mismo sentido descartó que por el hecho de tratarse de una medida de fuerza originada en una decisión de las centrales sindicales el gobierno se vea impedido de aplicar los descuentos.
“El gobierno nacional no tiene ni un docente ni una escuela a su cargo”, explicó la funcionaria, descartando la estrategia que parecieron buscar los gremios para llevar adelante el paro sin que sus adherentes sufran consecuencias.
Calsina defendió la negociación paritaria, la oferta realizada y llevada adelante, y sostuvo que la negociación está abierta.
“Este paro es político porque nosotros estamos ante una paritaria abierta, en diálogo, y no puede haber una medida de fuerza en ese marco”, indicó la funcionaria.
“Habrá algunos maestros que hagan paro, pero garantizamos el inicio de clases”, insistió la ministra.
La funcionaria defendió el incremento realizado por el gobierno y dijo que se ajusta a las posibilidades reales de afrontar un compromiso. “La oferta representa un esfuerzo muy grande para Jujuy. Algunas como Chaco están ofreciendo 10% en todo el año, Misiones cerrando el 12% para todo el año”.
“Cuando asumimos un docente con 20 años cobraba cinco mil pesos menos que el portero de una escuela, ofrecimos adicionales que elevaron el techo, aumentamos el cálculo de la antigüedad, dimos un plus por presentismo, para corregir esa situación”.
Finalmente, Calsina criticó la metodología usado por los gremios para manifestar su disconformidad con el aumento. “Las medidas de fuerza gremial tienen que ser progresivas. Puede convocarse a una movilización, una medida interna en la institución, pero tomar una medida de fuerza de dos días, cuando hay una negociación, no se entiende”.

