Elías Alud, pequeño comerciante de barrio Belgrano en Palpalá, comentó que la remarcación de precios es constante y las personas compran cada vez en menor cantidad.
“No tienen dinero para comprar cosas por kilo y compran por cuarto; imagino que todos los comerciantes pasan lo que yo”.
La semana pasada remarcó precios dos veces, y sus proveedores llegan a su local sin adelantar los precios, que le informan cuando le entregan la mercadería. Afirma que los almacenes barriales son los más afectados y que la gente recorre comercios hasta entrar donde encuentra precios más baratos
“Las ventas disminuyeron mucho; este es un barrio donde la gente no tiene poder adquisitivo alto para gastar mucho, compra lo que puede y hace lo que puede. Sentimos el sacrificio que hace porque no compra como antes, no llenan la bolsa, cada vez buscan menos”.
“A veces uno tiene ganas de cerrar al ver que no vendemos y se pasa la mercadería”.
A pesar de la situación, aun sigue cobrando al fiado para conservar y ayudar a sus clientes, entendiendo el esfuerzo que hacen.
“Te parte el alma que una persona que estaba bien te venga a pedir que le des un paquete de galletas. Tenemos que ayudarnos; no pueden y los entendemos porque tampoco podemos”.