"Los políticos juegan con el hambre de los niños"
Un desgarrador relato por parte de la responsable del comedor infantil "Angelito Facu" que da de comer a cerca de 130 chicos y donde las raciones y los fondos muchas veces no llegan porque "se los gastaron los políticos". Todo sea por juntar unos votos mas...
El surgimiento de comedores comunitarios en barrios pobres forma parte de un conjunto de acciones que fueron emergiendo como distintas intervenciones de asistencia alimentaria junto con la incorporación de las organizaciones de la sociedad civil en la implementación y ejecución de programas y políticas sociales. Estas iniciativas se han ido configurando como una respuesta más a la satisfacción de necesidades alimentarias en el seno de la asistencia social estatal.
Hoy por hoy, la implementación de distintas intervenciones asistenciales del Estado desde programas específicamente alimentarios es vital para que estos comedores sigan funcionando.
Por desgracia, de cara a las elecciones del 25 octubre, muchos políticos y sus punteros olvidan la importancia de dar continuidad a estos proyectos y terminan desviando fondos y mercaderías a las campañas electorales.
Una situación similar es la que describe Mercedes Acapari del comedor infantil "Angelito Facu" que da de comer a 130 niños, o al menos eso se intenta puesto que los fondos, en vez de incrementarse para pelearle un poco a la inflación, solo se ven reducidos.
No hay que equivocarse, no es una actitud filantrópica por parte del sector político lo que pone en marcha estos comedores infantiles sino la generosidad y el sacrificio de las humildes personas al frente de estos lugares, que como en el caso del comedor infantil "Angelito Facu" llegan al punto de organizar actividades y a poner de su propio bolsillo para no dejar ni un solo niño sin su plato de comida. Y esto como si el tiempo que regalan no fuera suficiente sacrificio.
"No les damos postre porque no llegamos a comprar las manzanas o las bananas", cuenta afligida Mercedes, aunque también un poco acostumbrada, para su desgracia y para la de los niños, a las prácticas clientelares que muchos políticos emplean para mantenerse en el poder.
"Me da bronca porque juegan con el hambre de los niños. Vos empezás a trabajar bien y de pronto te dicen' para vos solo hay comedor mañana y pasado porque no hay fondos, porque se gastaron los políticos toda la plata que viene para los niños'. Juegan con la necesidad de los niños" expresó.
Como afirma Mercedes, hasta que estas prácticas desalmadas no cesen, los niños no podrán más que conformarse con lo poco que reciben.
El hambre, la desesperación y la incertidumbre en torno al futuro laboral han sido siempre herramientas claves de las que muchos políticos se han valido para conseguir algunos votos más en los sectores más empobrecidos que les permitan conseguir un triunfo favorable en los procesos eleccionarios.
Sin ir más lejos, podemos hacer alusión a las reiteradas denuncias de fraude en localidades como Volcán y la Mendieta, donde la ambición de los candidatos del oficialismo llega al punto de inventar domicilios truchos para llevar a votar a gente que no es de la zona. Ni hablar de la maniobra política por la que se denunció recientemente al diputado Ricardo Rubén González perteneciente al bloque del FPV en la Legislatura de la provincia, y a quien acusan de haber coordinado, con la intención de comprar votos, la descarga de mercadería, a 18 días de las elecciones que tendremos en octubre.
Lo más lamentable es que la mayoría de las veces pagan esa falta de escrúpulos los que no tienen voz, los más pequeños. Esto se debe a que los fondos se recortan y las mercaderías que deberían destinarse a los mas hambrientos van a parar otros lugares. Vaya uno a saber a dónde.

