Deportes | COLÓN | Copa Sudamericana

Una marea de hinchas de Colón palpita la gran final en Asunción

Unos 39 mil los fanáticos del Sabalero viven la final de la Copa Sudamericana en la capital paraguaya. El día comenzó con altas temperaturas pero se largó un diluvio y por ahora el partido está demorado.

  • Casi 40 mil hinchas de Colón llegaron a Paraguay para la final de la Copa Sudamericana.
  • Solo unos 30 mil tienen tickets y pueden estar dentro de la Nueva Olla.
  • El partido va 1 a 0 a favor de Independiente del Valle y está demorado por un diluvio que dificulta continuar el juego.

El último informe del Ministerio del Interior llegó dos horas antes del partido: habían ingresado a Paraguay 39.226 hinchas de Colón, contra apenas 524 ecuatorianos. Son poco más de 30 mil los que tienen tickets y pueden estar dentro del estadio para ver la final de la Copa Sudamericana ante Independiente del Valle. Por eso, las tribunas de la Nueva Olla quedaron teñidas de rojo y negro. Afuera, también: son miles los que tuvieron que conformarse con palpitarlo del otro lado.

Migraciones Paraguay on Twitter

“Para nosotros es como jugar la final del mundo”, lo resumió Pablo Lavallén en la previa. Hay chicos que marchan sobre los hombros de sus padres. Hay familias enteras que van saltando de las combis rumbo al sueño. Hay un abuelo de 75 años que avanza con ayuda de un bastón. Hay gente que llora.

Los casi 300 micros que estaban en la zona de la Costanera fueron trasladados bien temprano a las inmediaciones del estadio. La hilera interminable de autos presentó una constante: todos tienen patentes argentina.

Leonardo Burián; Alex Vigo, Guillermo Ortiz, Emmanuel Olivera y Gonzalo Escobar; Fernando Zuqui, Federico Lértora, Cristian Bernardi y Marcelo Estigarribia; Wilson Morelo y Luis Miguel Rodríguez fueron los 11 privilegiados. Nunca en 114 años de historia Colón estuvo tan cerca de conseguir un título.

El destino ya les dio algunos guiños con una primer final única que les permitió a los hinchas llegar vía terreste al destino, con un rival con poca historia que no alcanzó a vender ni siquiera mil entradas. Se aferra a la ilusión el hincha sabalero. Se abraza a sus jugadores, como en el banderazo del viernes. Y confía en que hoy puede ser un gran día.

FUENTE: Clarín.

Dejá tu comentario