El conductor de la Volkswagen Saveiro, un hombre de 49 años oriundo de la provincia, recibió un duro revés judicial luego de que se formalizara la investigación en su contra.
Durante la audiencia requerida por la Unidad Fiscal de Jujuy —representada por el fiscal Sebastián Jure y el auxiliar Juan Batule—, el imputado intentó desvincularse asegurando que se dedica a hacer fletes y que desconocía el contenido de los 100 ladrillos de cocaína hallados en las bolsas de arpillera.
No obstante, la coartada duró poco: el juez federal de Garantías N°1, Eduardo Hansen, declaró la legalidad de la detención e imputó formalmente al chofer por transporte de estupefacientes.
Además, la fiscalía dejó al descubierto una trama de severas irregularidades: el detenido utilizaba un DNI con domicilio inexistente, no poseía autorización legal para manejar la camioneta —que tampoco era de su propiedad— y mantenía un evidente riesgo de fuga tras haber acelerado para evadir al Escuadrón 21 de Gendarmería Nacional. Por estos motivos, el magistrado le dictó prisión preventiva por 126 días corridos.
La causa no se detiene en la frontera y ya tiene ramificaciones en la capital jujeña. En las últimas horas, las autoridades concretaron un allanamiento en el barrio Aero Club de San Salvador de Jujuy, en la vivienda de la pareja del acusado, donde se logró el secuestro de un teléfono celular.
Con un plazo de investigación fijado en 85 días hábiles, la Justicia avanzará ahora con el peritaje de los dispositivos móviles y el levantamiento del secreto bancario y financiero para identificar a los verdaderos dueños del millonario cargamento y a los cómplices que huyeron hacia Bolivia.