Vecinos y transeúntes alertaron sobre la aparición de nuevas grietas profundas, hundimientos y parches deteriorados en el tramo de acceso al puente sobre el Río Chijra, temiendo que se repita un colapso similar al registrado en julio pasado.
Un vecino de la zona evidenció la fragilidad de las reparaciones realizadas oportunamente por los organismos viales: "Estaba peor, se veían los fierros... pero siempre el arreglo es precario, algo así como para que la gente no se caiga. Llega la lluvia y se ve todo de nuevo" , señaló, advirtiendo que las estructuras actuales no logran soportar el intenso flujo vehicular que creció exponencialmente debido al desarrollo demográfico del sector.
Veredas socavadas y falta de infraestructura para peatones
El mal estado de la infraestructura no se limita únicamente al paso vehicular. En el inicio del puente, la vereda peatonal presenta serias complicaciones: una fina capa de cemento aplicado de manera provisoria cubre un sector socavado que deja a la vista huecos de varios metros de profundidad hacia el fondo.
A esta situación de riesgo se suma la queja generalizada por la falta de planificación integral en las obras viales recientes de semaforización y pavimentación: "Se olvidaron del peatón. No tenemos vereda ni del lado derecho ni del izquierdo, y la gente tiene que caminar al borde de la calle arriesgándose a sufrir un accidente con los vehículos", cuestionó el residente.
Reclamos sin respuestas de fondo
Si bien en su momento desde Vialidad Provincial se indicó que las bases principales del puente no presentaban daños estructurales de gravedad, los habitantes de la zona insisten en que las soluciones paliativas y los parches asfálticos son insuficientes ante el desgaste de una estructura con décadas de antigüedad.
Los vecinos exigen una intervención técnica seria y definitiva antes de que las precipitaciones típicas de la temporada estival terminen por socavar definitivamente la calzada y pongan en riesgo la integridad física de quienes circulan a diario por el lugar.