La otra cara de la Finca Rio Negro Chalicán
La Finca Río Negro Chalicán, en la época de Horacio Guzmán, llegó a aportar anualmente a los hospitales “un millón y medio de dólares”; producía más de 12 mil hectáreas de cítrico, granos y, principalmente, caña de azúcar. Hoy no puede pagar salarios a sus trabajadores.
La crisis que está atravesando este importante establecimiento productivo, que es administrado por el Ministerio de Producción de la provincia, es una señal del alto grado de corrupción que existe.
Misael Soria fue el administrador de la Finca Rio Negro Chalicán en la época cuando gobernaba la provincia Horacio Guzmán. Fue uno de los periodos más productivos de la finca porque se administraba con responsabilidad, a tal punto que los balances eran publicados en ese entonces en los diarios locales.
Para dar un ejemplo de esa transparencia, Soria indicó que con lo producido en una sola cosecha, se montó toda la terapia intensiva del nosocomio con la mejor tecnología de ese momento.
La Finca contaba con 12.200 hectáreas productivas. Hoy es prácticamente imposible saber cuánto se produce, las ganancias que deja, el área productiva; dónde y cómo se invierten los recursos, cuánto recibe mensual o anualmente el Hospital Pablo Soria, entre otros datos de interés. “Todos los establecimientos, de este tipo si se hace lo que se debe hacer, no puede ser una finca improductiva” aclaró Soria en diálogo con Radio 2.
“Cuando me retire de la finca había una superficie mayor a las mil hectáreas de riego con nueve bombas de pozo profundo. Esa finca tiene asegurado el riego, tiene el riego del Río Negro, por el brazo 3 que la divide con el Ingenio La Esperanza y su producción está a garantía. Producíamos ganadería, citricultura, granos, maíz y otras cosas pastura para el ganado. Tenía toda la instalación a la alta tecnificación para trabajar con el ganado” apuntó, dando muestra de la grandeza productiva de la finca.
Y agregó un dato muy importante: “la Finca Negro Chalicán le daba un millón y medio de dólares netos a los hospitales”.
Claro que con los cambios de los gobiernos la situación fue cambiando. “A mí me echaron de la Finca Negro Chalicán por no robar” sentenció Misael Soria. Es por eso que en estos momentos la finca es improductiva y no puede hacerse cargo de las responsabilidades que tiene con los trabajadores.
Mensualmente, había auditorias y se verificaba el correcto funcionamiento de la finca, aseveró: “Estaban de director en el Banco Provincia el Señor Pascual Ficoseco y Luis Nam y semanalmente iban dos veces por semana a inspeccionar los trabajos, a verificar presenciar la administración. Tenía la obligación de recibir y cumplir horario” adujo.
La política de una correcta administración venía de arriba. “El Dr. Horacio Guzmán era una persona que le interesaba muchísimo la salud de la gente, sobre todo de la gente pobre. El con el Dr. Scaro se ocuparon de terminar la construcción del Hospital Pablo Soria. Estando el Dr. Carlos Reno como director, con una cosecha de la Finca, se hizo toda la instalación de la Terapia intensiva del Pablo Soria” recordó.
Otro dato para tener en cuenta, respecto a la producción de caña de azúcar: “Se cobraba el convenio azucarero y se pagaba a fin de mes el personal zafrero por la cosecha que realizaba. Al personal estable se le pagaba todos los meses. Por la Calidad de caña que producíamos y se puede comprobar por la facturación de Ledesma, teníamos un 25% de premio por la calidad de caña. Con eso nos alcanzaba para pagar al personal y nos quedaba ganancias”.
En la contabilidad de la empresa Ledesma está grabada toda la información sobre la producción de caña de la finca. “Aparte existía Dirección Nacional del Azúcar, y teníamos un cupo de 7.500.000 kilos de azúcar, era el cupo más grande que tenía la provincia en una finca privada” puntualizó.

