Caza furtiva: deberán pagar casi 180 millones de pesos por matar vicuñas en la Puna
La drástica sanción económica recayó sobre dos hombres que exterminaron a nueve ejemplares en el departamento Santa Catalina. Cada uno recibió una penalización individual de 89 millones de pesos y una condena de prisión en suspenso.
- Sanción millonaria: Dos hombres deberán pagar casi 180 millones de pesos por matar 9 vicuñas en la Puna jujeña.
- Cálculo de multa: El monto se basa en el valor de 39.600 litros de nafta Infinia YPF por animal.
- Condena penal: Los infractores recibieron dos años de prisión condicional y deben reparar el daño ambiental.
Una sanción económica sin precedentes en la historia judicial y ambiental de la provincia se dictó en Jujuy, luego de que se fijara una multa millonaria contra dos hombres civiles acusados de haber llevado adelante la matanza de animales protegidos en la Puna.
En total, entre ambos infractores, la suma que deberán abonar al Estado roza los 180 millones de pesos.
El brutal hecho de caza furtiva que desencadenó este castigo sin antecedentes ocurrió en la zona de Pasaje Piscuno, localidad de Cieneguillas, donde los implicados capturaron y mataron de forma ilegal a 9 vicuñas.
Tras culminar las investigaciones sobre el daño ocasionado a la fauna silvestre, las autoridades aplicaron la pena máxima prevista por las leyes de protección animal.
El impactante monto de la multa se determinó mediante una fórmula basada en el precio del combustible: se calcularon 4.400 litros de nafta Infinia YPF por cada animal ejecutado.
De esta manera, la penalización ascendió a una equivalencia de 39.600 litros de combustible de máxima calidad para cada infractor, lo que se traduce en una obligación de pago individual de aproximadamente 89 millones de pesos.
De forma paralela al castigo monetario, el caso que se tramitó en los juzgados locales derivó en una condena penal de dos años de prisión de ejecución condicional para los responsables del exterminio.
Los dos condenados, además de afrontar la millonaria deuda, quedaron obligados a cumplir con estrictas medidas de conducta vinculadas a la reparación del daño ambiental y a la asistencia obligatoria a instancias de concientización para evitar nuevas agresiones hacia las especies protegidas de la región altoandina.