La sentencia fue homologada por el juez penal Roberto Darío Assef tras el acuerdo alcanzado por el fiscal Bruno Carchidi, de la Fiscalía Especializada en Violencia de Género, la querella del Consejo Provincial de la Mujer, la Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes y la defensa del imputado.
El convenio contó con la previa conformidad de las víctimas, quienes avalaron el cierre del proceso.
Años de abusos, amenazas y agresiones físicas
Según la requisitoria fiscal, los hechos se produjeron entre los años 2014 y 2025. Dos de las víctimas eran apenas niñas al momento de iniciar los ataques y se encontraban bajo la custodia del agresor, quien aprovechaba situaciones a solas en la vivienda familiar para someterlas a actos de violencia sexual. Para mantener el silencio y prolongar la situación de violencia, el sujeto recurrió a amenazas e intimidaciones.
El caso sumó una causa acumulada por un último hecho registrado en julio de 2025, cuando el condenado agredió físicamente a una tercera hija, causándole una lesión leve en el rostro.
Quita de la responsabilidad parental
Además de la pena privativa de la libertad, el fallo dictó la inhabilitación absoluta del condenado durante el tiempo de la sentencia. Esta medida dispone la privación de la responsabilidad parental respecto de sus hijos, así como la imposibilidad de administrar o disponer de sus bienes.
Por último, la Justicia ordenó que, una vez firme el fallo, se proceda a la extracción del perfil genético del condenado para su incorporación al Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a Delitos contra la Integridad Sexual.