Si bien no se trata de un animal agresivo, el caraguay sí es salvaje, por lo que puede llegar a morder si no se siente seguro o si se siente en peligro. Esta especie no es venonosa y mayormete frecuentan en zonas donde abunda la vegetación: El Carmen, San Pedro, Ledesma, Río Blanco, Palpalá, El Carmen, Reyes, entre otros lugares.
Exótica visita: lagarto colorado apareció en un cementerio de Calilegua
Como sucede con distintos reptiles, el caraguay también es víctima del trafico ilegal y comercialización. Ante la presencia de uno de estos animales se puede hablar por teléfono al Ministerio de Ambiente (4249261) o dejarlo que huya.
A fin de que la sociedad colabore o informe sobre posibles casos de fauna autóctona en peligro, el CAFAJu habilitó una nueva línea de comunicación a través de WhatsApp: (0388) 154564931. Allí la gente puede llamar o enviar un mensaje a fin de alertar o evacuar dudas sobre relacionados a los animales que habitan en la provincia.
Caraguay
El lagarto colorado es de gran tamaño, la cabeza es bastante robusta y las extremidades son cortas. La coloración dorsal es rojiza, con manchas oscuras irregulares que se disponen en series transversales.
La cabeza es ancha y presenta la región del masetero bien desarrollada. En general, la cola es más larga que el cuerpo. La cabeza es bastante oscura, casi negruzca, la zona dorsal es rojiza, con diferentes tonalidades. Presenta bandas transversales oscuras, y manchas irregulares espaciadas y atravesadas lateralmente por una línea de manchas blancas algo borrosas desde el oído a las extremidades posteriores.
En las extremidades pueden observarse manchitas de color blanquecino y hacia ventral un color rojizo casi anaranjado.
En la garganta se presentan manchas grandes y alargadas y en la región abdominal barras negras irregulares.