El país vecino, el segundo más enlutado del mundo detrás de Estados Unidos, alcanzó las 251.661 defunciones, tras sumar 1.582 decesos en las últimas horas.
La cifra superó el récord anterior de 1.554 muertes registrado el 29 de julio de 2020, informó la agencia de noticias ANSA.
En paralelo, los gobiernos de los estados sureños de Santa Catarina y Paraná decretaron el cierre total de la actividad en los próximos días en un nuevo intento por frenar la descontrolada propagación del patógeno.
En un comunicado, el Gobierno de Paraná informó que desde mañana hasta el 8 de marzo "queda suspendido el funcionamiento de los servicios y actividades no esenciales en todo el estado", así como la circulación de personas por las calles entre las 20 y las 5 hora local.
El gobierno regional justificó las medidas por el "súbito aumento" de los índices de contagios y decesos, así como por la cercanía de un "estrangulamiento del sistema público de salud".
Según los datos de las autoridades locales, la tasa de ocupación de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) está al 94% y en estos momentos, en Paraná, hay 578 personas esperando una cama.
Santa Catarina se encuentra en una situación similar, aunque no aplicará medidas tan restrictivas: el cierre total de la actividad se limitará a los próximos fines de semana, desde esta noche hasta la madrugada del lunes y del 5 al 8 de marzo, recogieron medios locales y la agencia de noticias Sputnik.
En los últimos días, otros estados como San Pablo y Bahía endurecieron las medidas de aislamiento social ante el empeoramiento de la pandemia en el gigante sudamericano, que ya supera los 250.000 muertos y los 10,3 millones de enfermos.
Este viernes se cumple un año del primer caso de la Covid-19 detectado el 26 de febrero del año pasado en un hombre de 61 años, residente en San Pablo, que había viajado a Italia.