El legado de Plinio Zabala, esa disposición testamentaria que afectó las utilidades de la finca El Pongo para beneficio de los más necesitados, canalizando esos recursos a través del hospital Arturo Zabala de Perico, es una figura jurídica que tiene un gran peso moral, nacida bajo la órbita del viejo código civil, el de Vélez Sarsfield, donde el "legado a favor de los pobres" estaba explícitamente contenido, resolviendo la indeterminación del beneficiario al entregar la administración a la autoridad de beneficencia competente.