A pesar de que la gente le dijo no, Evo Morales quiere una nueva reelección
En febrero del año pasado, el presidente boliviano Evo Morales dijo que respetaría la voluntad de los electores después perder en un referendum que le habría permitido postularse para un cuarto mandato.
Casi un año después de aquella decisión, Morales y sus aliados en el Congreso de Bolivia están planeando cómo extender su tiempo en el cargo. Estando a la mitad de su tercer mandato señala que tiene grandes planes para su país y que necesita más años para llevarlos a cabo. Permitirle quedarse en el poder iría en contra de la voluntad de los votantes bolivianos y un paso en el camino de la autocracia.
Bajo la ley boliviana, los resultados del referendum deberían ser vinculantes. El presidente boliviano afirma que deben ser anulados por las autoridades electorales porque fue manchado por una campaña de desinformación que pretendía desacreditarlo.
Las autoridades electorales difícilmente harán caso al llamado de Evo de anular los resultados del referendo con base en la supuesta campaña de desinformación. Pero el congreso boliviano, dominado por el oficialista Movimiento al Socialismo, podría cambiar la constitución.
Evo Morales ya ha estado en el cargo más tiempo que cualquier otro líder en el hemisferio. Sus políticas han transformado la estructura de poder al darle voz a la mayoría indígena y al reducir la pobreza. Pero su administración también ha sido golpeada por acusaciones de corrupción y criticada por cooptar a instituciones que son en teoría independientes, además, por acorralar a los medios. Es de esperarse que estas tendencias empeoren si logra quedarse más tiempo en la presidencia.

