- Boliches reconvertidos piden poder trabajar sin ser asfixiados por los controles, las actas y multas.
- El empresario Daniel Toffoli expresó que al no estar permitido bailar, muchos hacen fiestas clandestinas pero allí la policía no va.
- "Está bien que caigan a controlar a los boliches, siempre y cuando hayan resuelto lo clandestino", expresó.
Finalizando el año los boliches jujeños fueron autorizados a reabrir, pero en formato de bar y bajo estrictos protocolos. Tras haber cerrado durante ocho meses, la reactivación se va dando de manera lenta. Aunque, pese los números en rojo, no hubo demora en las autoridades de labrar actas y aplicar multas.

