Cómo usar el huevo para el cuidado de nuestro cabello
Siempre que apliquemos huevo en el cabello es importante que recordemos enjuagarlo con agua tibia o fría para evitar que este se solidifique, en cuyo caso sería más difícil eliminarlo.
El huevo es un superalimento. Sus valores nutricionales lo hacen imprescindible en una dieta equilibrada y saludable.
No obstante, su gran contenido en nutrientes también nos permite usarlo de manera tópica para el cuidado natural de nuestro cabello.
Descubre en este artículo cómo podemos usar el huevo para mejorar la salud capilar.

El huevo es un alimento sano, completo y equilibrado que podemos comer de manera habitual para obtener una buena cantidad de proteínas y grasas saludables.
Tiene las ventajas de la proteína animal pero resulta más suave, sano y digestivo.
Asimismo, el huevo es también un ingrediente imprescindible en nuestros remedios naturales y caseros. Podemos usarlo en la piel, en el cabello y en las uñas para aportar sus nutrientes y combatir algunos trastornos.
Además, contiene aminoácidos esenciales que nuestro organismo no fabrica y, por lo tanto, solamente podemos aportar con la alimentación.
El huevo contiene los siguientes nutrientes:

Los siguientes nutrientes son muy beneficiosos para nuestro cabello, tanto si los consumimos como si nos los aplicamos:
Al usar el huevo como producto capilar en lugar de otros productos convencionales también evitamos algunos componentes como las siliconas, los parabenos o los sulfatos.
Estos le aportan una aparente hidratación en el momento. No obstante, a largo plazo resecan, irritan o debilitan nuestro cabello, además de ser perjudiciales para nuestra salud.
La yema del huevo es muy beneficiosa para el pelo seco, maltratado y con tendencia a tener las puntas abiertas. Al aplicárnosla de manera frecuente le aportamos hidratación, brillo, suavidad y combatimos el encrespamiento.
Podemos aprovecharla de tres maneras diferentes:
Solamente tenemos que mezclar el champú que vayamos a usar con la yema. De este modo conseguimos un champú muy limpiador, espumoso pero mucho más nutritivo.
No obstante, para que no queden restos u olor a huevo recomendamos usarlo antes del champú. Conseguiremos un efecto ideal y el pelo estará limpio como después de cada lavado.
Nos la aplicaremos por todo el pelo y la dejaremos actuar media hora, como mínimo.

En el caso del cabello graso, lo más recomendable es usar la clara, ya que es rica en enzimas, vitaminas del grupo B y selenio, entre otros nutrientes.
La clara tiene la virtud de regular la producción de sebo del cuero cabelludo. También puede ser beneficiosa para tratar la caspa y para dar volumen a un pelo demasiado lacio.
El cabello normal puede recibir muy bien los nutrientes tanto de la clara como de la yema, ya que ambas están muy equilibradas para aportar lo que el pelo necesita.
De este modo tendremos un pelo radiante y evitaremos también su caída.
Fuente: mecuroensalud.

