La imposible tarea de ocultar el fracaso del Plan "Asiste y Reactiva"
- La ministra Natalia Sarapura ponderó la estrategia de asistencia alimentaria implementada por el gobierno jujeño.
- Para las organizaciones sociales la mercadería que llega a los merenderos es insuficiente y de pésima calidad.
- El referente de Barrios de Pie en Jujuy tildó de fracaso al plan de contingencia "Jujuy Asiste y Reactiva".
Desde su aprobación vía Legislatura en 2018, el plan de contingencia ha estado signado por los espacios críticos como una herramienta que prioriza facilidades de administración política por encima del fortalecimiento social y la asistencia a sectores vulnerables.
Esta observación queda en evidencia entre los artículos que permiten el uso discrecional de fondos por parte del gobierno provincial en contraposición de la escasa ayuda que han recibido los sectores vulnerables durante los últimos dos años.
Son numerosas las organizaciones sociales que han advertido el aumento de asistentes a sus comedores y merenderos. En una imagen habitual e innegablemente distante de la paz social, el pasado jueves la capital jujeña volvió a ser testigo de reclamos de este tipo.
No obstante la ministra de Desarrollo Humano Natalia Sarapura prefirió destacar en sus últimas declaraciones públicas “las políticas alimentarias que nosotros tenemos son de las más integrales”.
José Chocobar en su carácter de referente de la organización social Barrios de Pie prefirió tildar de “fracaso” al mencionado programa basado en la cantidad y calidad de los alimentos distribuidos.
“Hay cuestiones que el gobierno tiene que revisar cantidad y calidad de alimentación que van a tener los chicos que van a estudiar y trabajar en el futuro, vamos a tener una generación de adultos con defensas bajísimas, vulnerables y propensos a cualquier tipo de enfermedades”.
Con los canales de dialogo obstruidos por la intransigencia oficial, las manifestaciones populares han ido ganando espacios en la calles.
Según describe Chocobar la última oportunidad de intercambiar opiniones con la titular de la cartera provincial data del año pasado. La relación es cuando menos distante, evidente carencia de voluntades políticas, puesto que en reiteradas oportunidades el propio gobernador Morales ha optado por “colocarnos en un lugar de soberbia cuando solo vamos a exponer la situación nutricional”, afirmó Chocobar.
“Hay un fondo que recibe el Ministerio de Desarrollo Humano que no rinde cuentas a nadie, debería ser revisado por los diputados y organismos que regulan los gastos. Se destinan fondos millonarios pero a nuestros merenderos llegan pocas cosas y de pésima calidad”.