Mundo | Balotaje | ELECCIONES | perú

Balotaje en Perú: Keiko Fujimori y Roberto Sánchez compiten con dos modelos opuestos

Perú elige este domingo entre dos candidatos de ideología opuesta en un reñido balotaje que definirá quien será el noveno presidente de la última década.

Derecha o izquierda. Como ocurrió en Colombia hace una semana, Perú elegirá este domingo entre dos candidatos de ideología opuesta en un reñido balotaje que definirá quien será el noveno presidente de la última década.

Por un lado estará la candidata de Fuerza Popular, la derechista Keiko Fujimori, hija del exdictador Alberto Fujimori y que intentará llegar a la Casa de Pizarro por cuarta vez en su extensa carrera política.

Su rival será el izquierdista Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú y heredero del expresidente Pedro Castillo, destituido en 2022 y de quien fue su ministro de Comercio y Turismo en su efímero gobierno de un año y cinco meses.

“El último sondeo nos da un empate técnico. Pero hay un bolsón muy grande de indecisos. En las elecciones de 2021 los votos blancos y nulos sumaron 6,5%. Ahora, ascienden a 25%. Todavía hay un margen muy grande de votantes que deben decidir”, dijo la analista peruana Urpi Torrado, gerente general de la consultora Datum Internacional.

Quien gane las elecciones asumirá el 28 de julio.

Qué está en juego en el balotaje del Perú

Más de 27 millones de peruanos están habilitados para elegir quién será el noveno presidente desde 2016, en un país que atraviesa una gravísima crisis política y de credibilidad en sus instituciones.

En ese escenario, Perú tuvo ocho presidentes en la última década, lo que da una gestión promedio de un año y dos meses. Los mandatarios son electos por partidos débiles, pactan alianzas de poder sin sustento ideológico y caen a los pocos meses jaqueados por denuncias e intrigas políticas. El Parlamento se ha convertido en un organismo desprestigiado encargado de destituir a los jefes de Estado de turno.

La primera vuelta de las elecciones fue un claro cuadro de situación de esta realidad que vive el país: hubo 35 candidatos a la presidencia. La más votada, Keiko Fujimori, obtuvo poco más del 17% de los votos, seguida de Roberto Sánchez, que apenas alcanzó el 12% y superó por un puñado de miles de sufragios al exalcalde de Lima, el ultraderechista Rafael López Aliaga.

image

“El antivoto es muy fuerte. Ambos candidatos están en magnitudes similares de rechazo. Más allá de la elección, vemos un ciudadano muy desconectado, decepciado y desconfiado”, dijo Torrado.

La resistencia de la población a los políticos es muy fuerte y eso se traduce en el elevado número de indecisos que podría alimentar el voto en blanco o nulo.

“Tuvimos un presidente por año. Mientras cae el gobierno, se elige un nuevo mandatario y llegan nuevos ministros, se genera un vacío y finalmente esta ausencia del estado, en especial en las zonas mas vulnerables, resiente a la poblacion”, afirmó la analista.

Esa creciente sensación de desamparo no se refleja tanto en términos económicos, pero sí en cuestiones de seguridad.

La economía, más allá de las enormes desigualdades sociales, está hoy en un segundo plano. El PBI creció 3,4% en 2025 y se espera que este año lo haga entre 2,7 y 3,2%. La inflación cerró el año pasado en apenas 1,5% interanual.

Pero en las calles solo se habla de la inseguridad. La ola de asesinatos es inédita en el país, con 10,7 homicidios por cada 100.000 habitantes (frente a 3,7 de la Argentina).

image

Además, hay un gran incremento de las extorsiones a transportistas y pequeños negocios, que viene de la mano del surgimiento de la figura del sicario.

Las protestas contra la inseguridad se han sucedido en los últimos meses, mientras crecen los cuestionamientos a la dirigencia política.

En ese contexto, los peruanos deberán decidir entre una especie de continuidad del modelo económico neoliberal encarnado por Keiko Fujimori, o dar un giro a la izquierda y volver a atravesar una gestión truncada con la destitución de Pedro Castillo, hoy condenado a 11 años de cárcel, en 2022.

De hecho, el candidato Roberto Sánchez no solo reivindica el gobierno de Castillo, sino que promete indultarlo y disolver el Parlamento en caso de que le impida desarrollar su agenda de gobierno.

FUENTE: TN

Dejá tu comentario