Fueron numerosos los pedidos de cámaras que nuclean prepagas hacia un gobierno nacional, que evidentemente era reacio a dañar su imagen aún ante la urgencia, al punto que no faltaron comunicados donde se aseguraba la quiebra para 2021 si el precio por membrecía no era actualizado.
Si bien en diciembre un incremento del 7% estuvo a punto de ver la luz, fue el propio Alberto Fernández siguiendo la lógica arriba expresada el que tomó la decisión de pausar la medida.
La medida probablemente dejará un sinsabor entre clientes y prestadores, teniendo en cuenta que la inflación, no distingue entre bandos. El aumento de 3,5% es bastante menor al 10% solicitado, pero abre la puerta a futuros retoques poco simpáticos para argentinos con recursos económicos ajustados.