Según informaron medios locales, “una sirena de ataque aéreo se activó en Kiev a las 08:27 hora local y luego esto se repitió en todo el país en unos minutos”.
Serhii Popko, Jefe de la Administración Militar de la Ciudad de Kiev, indicó que Rusia ha desplegado varios aviones bombarderos estratégicos del tipo “Tu-95″, que son capaces de transportar misiles de crucero.
El gobernador de la región de Kharkiv, Oleg Sinegubov, detalló que hasta el momento se han registrado diez explosiones y confirmó varios cortes eléctricos “en algunas zonas”. “Los servicios de emergencia están trabajando en los lugares de las explosiones. La información sobre víctimas y escala de la destrucción está siendo analizada”, agregó.
Las tropas rusas incrementaron sus ataques sobre la región ucraniana de Zaporizhzhia, en el sureste del país y donde se encuentra la mayor central nuclear de Europa, ahora en manos de Rusia que controla parte de la zona.
Se escucharon explosiones en diversos puntos de la región, entre ellos la propia ciudad de Zaporizhzhia y Vinnytsia, mientras en la vecina región de Dnipropetrovsk, las autoridades locales advirtieron de un ataque con drones.
Las fuerzas rusas atacaron durante la madrugada de este viernes la infraestructura energética de Zaporizhzhia, golpeando la ciudad 17 veces en una hora, informó el secretario del Ayuntamiento de esa ciudad, Anatolii Kurtiev, citado por el medio The Kyiv Independent.
Según Kurtiev, este es el mayor número de ataques lanzados por Rusia en Zaporizhzhia desde el comienzo de la guerra.
Serhii Lysak, jefe de la Administración Militar de Dnipropetrovsk, hizo un llamado en su cuenta de Telegram a los residentes de la región para que se abstengan de acercarse a objetos de infraestructura crítica y de publicar datos sobre las secuelas de los ataques y las operaciones de defensa aérea.
Los rusos incrementaron su ofensiva sobre Ucrania en los últimos días, cuando quedan menos de dos semanas para que se cumpla un año del inicio de la invasión que tuvo lugar el pasado 24 de febrero.
Aunque los más duros combates se libran en las regiones de Donetsk y Lugansk, en el este del país, en la frontera con Rusia, Moscú también ha incrementado sus ataques en las regiones de Zaporizhzhia y Kherson, en el suroeste.
Las cuatro regiones fueron anexionadas ilegalmente por Rusia el pasado mes de septiembre, tras la convocatoria de polémicos referéndums en las zonas ocupadas que no han sido reconocidos internacionalmente y sin que el Ejército ruso haya podido controlar hasta la fecha todo el territorio que considera suyo.
“No voy a dar aún ninguna fecha, pero (Marinka) sera liberada próximamente”, dijo el jefe de la república popular de Donetsk, Denís Pushilin.
Pushilin, citado por la agencia TASS, agregó que las tropas ucranianas han levantado muchas fortificaciones en la localidad, a unos 25 kilómetros de Donetsk, y ahora las fuerzas rusas están “rompiendo sus defensas”.
“Ellos (los ucranianos) utilizan todas las oportunidades para atrincherarse, pero Marinka se está liberando, ya controlamos su gran parte y pronto será liberada”, dijo.
En diciembre pasado Pushilin ya calificaba de “difícil” la situación en Marinka, cuyo control para los rusos tiene gran importancia debido a su cercanía a la capital de la región de Donetsk.