En las últimas horas, el Ministerio Público de la Acusación dictó una medida clave para garantizar el proceso, ordenando que el agresor continúe tras las rejas.
La Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad e Integridad de las Personas, bajo la conducción del fiscal de feria Aldo Lozano, formalizó la imputación contra el detenido, identificado bajo las iniciales F. H. B.
Durante la audiencia formal, la Justicia le atribuyó el delito de homicidio en grado de tentativa y dispuso otorgar la prisión preventiva por 30 días, haciendo lugar al requerimiento del organismo acusador para evitar entorpecimientos en el proceso.
Mientras el imputado permanece tras las rejas tras haber sido capturado pocas horas después del hecho, la máxima preocupación sigue centrada en el Hospital Pablo Soria. Allí, el joven remisero de 23 años que fue atacado ferozmente en la cabeza y el rostro continúa internado en estado grave dentro de la unidad de terapia intensiva, con pronóstico reservado y bajo un estricto monitoreo médico.
En paralelo a la situación médica, la Fiscalía solicitó un plazo de tres meses para el desarrollo de la Investigación Penal Preparatoria (IPP). En esta etapa crítica, los peritos avanzan a contrarreloj con la recolección de pruebas fundamentales para sostener la acusación.
Entre las medidas dispuestas, se realiza un minucioso análisis de las cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona, además de la citación de declaración de testigos, informes técnicos y exámenes psicológicos que apunten a reconstruir con precisión la mecánica del violento ataque.