Javier Milei cree que es solo una cuestión de tiempo. Da por superado el escándalo que se armó por las propiedades y los viajes del jefe de Gabinete Manuel Adorni y espera que la justicie cierre la investigación lo más pronto posible.
Javier Milei considera superado el caso Adorni y busca el apoyo de los gobernadores en el Congreso
El Gobierno apuesta a cerrar el capítulo judicial que involucra al jefe de Gabinete y relanzar su perfil público, mientras acelera su agenda legislativa e intenta consolidar respaldos en el Senado y la Cámara de Diputados.
El presidente y su hermana Karina están más que conformes por el paso de Adorni por la Cámara de Diputados con su informe de gestión y con las respuestas que le dio a la oposición sobre las denuncias en su contra.
Consideran que llegó el momento de la reconstrucción de la imagen de Adorni y por eso dio luz verde a la reapertura, mañana, de la sala de periodistas de la Casa Rosada y la vuelta de las conferencias de prensa semanales del jefe de Gabinete.
En paralelo, ordenó a sus ministros reactivar con fuerza los proyectos que el gobierno tiene en el Congreso para su tratamiento y aprobación este año. En el gobierno consideran que lo que no se logre ahora no se podrá sacar el año próximo que estará tapado por el clima electoral.
No son un secreto las prioridades que tiene Milei. Entre ellas está la reforma política con la eliminación de las PASO, las modificaciones al sistema de financiamiento de los partidos y ficha limpia.
Los proyectos de las leyes de hojarasca (para eliminar normas que se consideran obsoletas), la reforma al código penal y los cambios en discapacidad están entre los objetivos, más una ley sindical que sea complementaria de la modernización laboral que la justicia volvió a reimplantar.
La movilización de la CGT hacia la Plaza de Mayo por el día de los trabajadores y la puja de los caciques sindicales por el quinto paro nacional, no hicieron más que acelerar las ideas de Milei para limitar el poder de los gremios.
Con este panorama, el apoyo de los gobernadores en el Congreso vuelve a ser vital para Milei, aunque hay cuestiones difíciles de resolver, como la eliminación de las PASO.
El presidente necesita de la mayor cantidad de votos posibles, pero dos mandatarios provinciales peronistas, que suelen votar muchas cosas en sintonía con la Casa Rosada, ya avisaron que están a favor de las PASO. Se trata del catamarqueño Raúl Jalil y el tucumano Osvaldo Jaldo, que no están solos. El PRO y la UCRA también quieren las internas primarias, abiertas y simultaneas.
Además, exigen que el proyecto de la instauración del sistema de ficha limpia vaya por afuera de las PASO.
Pero no es el único problema que le pueden generar a Milei los gobernadores. Cada vez son más los jefes provinciales que se muestran predispuestos a desdoblar las elecciones en sus distritos para no quedar atados a los comicios presidenciales.
Mientras tanto, desde el peronismo varios sectores comenzaron a trabajar en procura de una unidad que les permita encarar las elecciones del año próximo de la mejor manera posible.
La reunión que Sergio Massa mantuvo días pasados con Miguel Angel Pichetto y Emilio Monzó parece marcar el camino. Massa planteó la necesidad de trabajar por un armado nacional que incluya a la mayor cantidad posible de sectores del PJ y de reconectar al peronismo con la gente.
Ese mensaje también se lo llevó Massa a sus otros interlocutores, Axel Kicillof, Cristina y Máximo Kirchner y los gobernadores e intendentes del peronismo con los que mantiene buena relación.
La idea es dejar de generar antiperonismo porque saben que para enfrentar la reelección de Milei necesitarán a sectores de centro y centro derecha que votaron por la Libertad Avanza y que hoy aparecen desilusionados con la política económica y el estilo confrontativo del presidente.
En forma paralela, los gobernadores de Provincias Unidas (Córdoba, Santa Fe, Chubut, Jujuy y Santa Cruz) que hoy funcionan como una cooperativa política en busca de defender sus intereses en el Congreso y frente a Milei, luego del mundial de fútbol comenzarán a trabajar como un partido político, ya mirando a un frente para las presidenciales.
Y Llaryora, Pullaro, Torres, Sadir y Vidal saldrán en búsqueda de un acuerdo más amplio que incluya a Jalil, Jaldo y sus pares de Salta (Saenz) y Misiones (Passalacqua).
Cristina, en tanto, también mueve sus fichas con el senador y ex gobernador de San Juan, Sergio Uñac, a quien ve como presidenciable. Quiere estar presente en un armado nacional del peronismo.
Kicillof ve todas estas movidas y teme que lo quieran dejar atrapado en la provincia de Buenos Aires y en su pelea con La Cámpora, que ahora lo responsabiliza por la suspensión, por unos meses, de la ayuda alimentaria, aunque el gobernador asegure que es responsabilidad de la Nación.
Por eso, Kicillof decidió empezar a recorrer el interior del país, para saber que quorum puede tener su candidatura presidencial y comenzará con Córdoba.
No le será fácil al PJ dejar atrás la mala imagen que viene arrastrando por los gobiernos de Cristina y Alberto Fernández. Y las divisiones internas son un claro ejemplo.
Pero a todos los une un punto y es el diagnóstico sobre la evolución de la economía y los problemas que tiene Milei para generar empleo y recuperar los salarios ya no en el corto sino en el mediano plazo.
Sin embargo, también coinciden en que no hay que subestimar al jefe de los libertarios.
“A Milei hay que dejarlo frente al espejo”, se escucha decir en las reuniones del peronismo. En otras palabras, no aparecer frente a la sociedad con una fuerza que quiere desestabilizar al gobierno.
El candidato presidencial que llevará el PJ y sus aliados en las elecciones del año próximo es imposible de imaginar. Todavía hay muchas cosas por resolver y por negociar, sobre todo en la provincia de Buenos Aires.
Los intendentes juegan su propio partido y no solo para imponer un candidato a gobernador. Quieren que no se demore mucho mas el tratamiento de la vuelta de las reelecciones indefinidas para los jefes comunales.
Por otra parte, para la carrera a gobernador hay muchos anotados y nadie parece correr con ventajas. Kicillof no puede, Massa no lo desea y Máximo tampoco. Los demás tienen que demostrar grados importantes de adhesión.
En política, por ahora todos esperan al mundial de fútbol. Recién después de esa competencia se largará la carrera electoral para el año próximo.

