El Gobierno apunta a la Armada por llamadas del submarino
Ocho llamadas fueron hechas durante las horas previas a la desaparición. En total suman 55 minutos. Ahora la fuerza admitió que existieron. Pero Balbi insiste con que la falla fue resuelta.
El ministro de Defensa, Oscar Aguad, cree que la Armada Argentina ocultó desde el inicio de la tragedia del submarino San Juan que esa nave de guerra furtiva alertó mediante ocho llamadas por teléfono satelital que sufría problemas graves en medio del océano. Cumplía una misión que tenía como destino final Mar del Plata y que había empezado en el puerto de Ushuaia. El San Juan se perdió en un punto aún indeterminado del Atlántico Sur.
La sospecha es que la Marina no entregó a tiempo información primaria y crucial, que tal vez podría haber generado un sistema de búsqueda desde el inicio del accidente que sufrió el San Juan. Así se lo confirmaron a Clarín fuentes gubernamentales civiles que iniciaron una investigación interna sobre el accionar de la Armada en lo que se considera es la mayor tragedia naval de la historia de la Nación en épocas de paz.
Hoy, el Gobierno forzó a la Armada a reconocer, de modo oficial y con documentación irrefutable, que un sector de la Marina, los jefes de Puerto Belgrano y Mar del Plata, sabían que el San Juan no sólo había sufrido “avería” en sus baterías debido a que había entrado agua por el snorkel. También, y sobre todo, conocían que su comandante había hablado ocho veces a la base de Mar del Plata. El total de esas comunicaciones atendidas suman 55 minutos. Fueron entre la 1:11 del 15 de noviembre y las 7:36 de ese mismo día. La llamada más larga supera los 13 minutos.
El listado de los ochos llamados que hizo el San Juan, fueron aportados al gobierno nacional por una de las tres empresas que estaban encargadas de uno de los esquemas con los que contaba el submarino desaparecido para contactarse con tierra. Esa compañía se llama Tecsa y manejaba las comunicaciones que se realizaban mediante el llamado método Iridium. El San Juan contaba con otros dos sistemas de comunicaciones para intentar hablar con el continente: se llaman Tonina y Eureka.
Fuente: Clarín

