Anuarios | Anuarios |

La Legislatura, se movió de acuerdo a las expectativas del Poder Ejecutivo

El inicio del periodo de sesiones ordinarias de la Legislatura generó expectativa con respecto al discurso del gobernador, quien prometió la remisión de los proyectos de Ley de Educación y de Coparticipación Municipal.

La primera de ellas, ingresó pero nunca se debatió en el recinto y de la otra, ni siquiera se elaboró el proyecto.

El año legislativo había iniciado con la incorporación de un moderno sistema de comunicación interna y de votación, que le daría agilidad al trabajo de los diputados, especialmente en los días de sesiones.

Pero el sistema, al final terminó siendo un fiasco. De todas las innovaciones prometidas e instaladas, sólo terminó funcionando el sistema para pedir la palabra. La votación electrónica, la generación de imágenes para los canales de TV, el sistema de audio, etcétera, nunca entraron en funcionamiento como estaba proyectado o no tuvieron el efecto que se esperaba.

La muerte del diputado Lito Rioja, dejó una brecha política muy grande en la Cámara, sobre todo porque se trataba de una persona con profundo conocimiento en materia económica y grandes convicciones políticas. Su posta la tomó Olindo Tentor, quien permanentemente defendió las acciones y actos del gobierno, cumpliendo fielmente el rol de ser vocero del gobernador.

En cuanto al trabajo legislativo quedaron pendientes dos proyectos de vital importancia: la Ley de Educación, que venía siendo postergada hacía cuatro años, y la de Coparticipación Municipal.

Esta última había sido propuesta por el gobernador Eduardo Fellner en su discurso de apertura de sesiones legislativas, y se trata de un proyecto que para varios intendentes de ciudades grandes del interior, venían a hacer justicia en cuanto a la distribución equitativa de los fondos coparticipables que llegan desde el gobierno nacional.

Si bien hasta este momento, todavía la Nación mantiene una asistencia directa a los municipios a través de los fondos generados por las retenciones a la exportación de la soja,  está limitado en su uso, ya que debe aplicarse exclusivamente para el desarrollo de la obra pública.

Por lo tanto, y ante el crecimiento de las plantas de personal municipal, se esperaba con gran expectativa que la provincia aprobara esta ley para obtener recursos genuinos que puedan ser administrados por los jefes comunales.

El primer escollo, para avanzar en el proyecto del gobernador Fellner planteó en la administración de estos recursos. Se dio a entender que hay varios jefes de comunas que no están preparados para administrar nuevos recursos, y por lo tanto mandó a realizar una especie de auditoría para saber en qué estado se encuentran las municipalidades.

Finalmente, pasó el año y ni siquiera se bosquejó un proyecto de coparticipación municipal, la primera gran deuda del fellnerismo.

Luego vino la discusión por la Ley de Educación, que luego de mucho tratamiento y debate, ingresó en mayo a la Legislatura, generando nuevas expectativas en los sectores de la educación, atendiendo a que se presentaba un proyecto renovado, con un sistema educativo moderno e inclusivo, como lo definió en varias oportunidades el Ministro de Educación Rodolfo Tecchi.

El proyecto pasó por varias comisiones y especialmente en la de Educación que preside Vilma Rivarola, pero se recibió la orden del gobernador Fellner, para que se la coloque en el frizzer hasta nuevo aviso, o por lo menos hasta que la Comisión de Finanzas terminara de aprobar el presupuesto. Así quedó un año más relegada.

Recién por el mes de octubre comenzó la embestida para aprobar proyecto, sobre todo los que interesaban al Ejecutivo Provincial. Se inició con el blanqueo de fondos que ingresaron a la provincia en el anterior período a través de programas nacionales.  
 
Luego se aprobaron, la Ley de Jubilación, que los gremios la consideraron como “compulsiva”; la Ley de pase a planta permanente de trabajadores del Estado, que beneficiaría casi a un 40% de empleados con la estabilidad laboral; y la más destacable de todas fue la “ley mordaza” así calificada por la oposición, donde se modificó el reglamento interno de la Cámara. También se aprobaron las modificaciones al Código Tributario de la provincia, donde se establecieron nuevos ítems para la percepción de impuestos provinciales, que según se estima desde el Ejecutivo, mejorarán la recaudación impositiva.

La Legislatura mostró su lado hostil cuando expulsó del bloque justicialista del diputado Miguel Morales, luego de que éste le dijera unas cuantas verdades al presidente  la Cámara, que no estaban consensuadas por el bloque, pero si estaban bien claras en sus intensiones. En el mismo sentido, la diputada Isolda Calsina, sintió el látigo del oficialismo, al ser sancionada por retirarse de una sesión tras protestar por el modo en funciona el órgano legislativo.

Al final de las sesiones ordinarias y extraordinarias, se aprobó el proyecto de Ley de Presupuesto 2013, enviado por el gobierno provincial, donde se destaca un fuerte endeudamiento de la provincia, que supera a los 600 millones y un gran aumento de los montos para la asistencia al sector comprometido con las causas sociales.

Temas

Dejá tu comentario