Colegio FASTA: 25 años educando
Hace 25 años Monseñor Arsenio Casado convocaba a Fray Aníbal Fosbery, Fundador de FASTA, para desarrollar un proyecto educativo innovador en Jujuy.
Corría el año 1990 cuando iniciaba sus actividades el colegio San Alberto Magno en Río Blanco, luego de que Monseñor Raúl Arsenio Casado convocara a Fray Aníbal Fosbery, fundador de FASTA, para llevar a cabo un proyecto educativo innovador.
A la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (FASTA), le interesaba el desafío de hacerse presente en la comunidad jujeña para desarrollar su tarea evangelizadora destinada a la familia, la juventud y la cultura a la luz de la sabiduría de su santo patrono, Tomás de Aquino.
Fue así como en el Seminario Menor Nuestra Señora del Rosario se fundó el Colegio San Alberto Magno, del que se hizo cargo la familia miliciana Paraviccini.
Julio Parravicini, su esposa Carmen Marchetti y sus pequeños hijos emprendieron el viaje desde Tucumán a nuestra provincia, para llevar adelante el proyecto encomendado por Fray Fosbery.
“Éramos recién llegados, comenzábamos a relacionarnos y a introducirnos en la idiosincrasia del pueblo norteño. Creo que ellos sin saberlo comprendían la misión de FASTA”, relató Carmen Marchetti.
A base de trabajo y esfuerzo la semilla de la educación de FASTA cumplió sus 25 años en Jujuy, pero como sabemos a una institución la hacen los que la integran: alumnos, padres, docentes, personal y todos los que colaboraron para engrandecer la misión de este movimiento.
Este año fue declarado por el Papa Francisco como el año de la “Vida Consagrada” y consagrar es justamente ofrecer, dedicar a Dios nuestras obras.
En este sentido la Directora de Educación de FASTA, Silvina Alonso expresó “Estos 25 años han dado frutos abundantes: un sacerdote; adultos conformando convivios; dos rucas -Cunumi y Pucará- ; y tres obras educativas: Colegio San Alberto Magno, Colegio José María Paz y el Instituto Superior Sagrado Corazón, único terciario de formación católica de Jujuy.”
El desafío continúa. FASTA se ha convertido en un espacio en el que niños, jóvenes y adultos descubren la fe, y a través de Dios, la Verdad y la Vida. Silvina Alonso resaltó que “nuestra misión es evangelizar la cultura, la familia y la juventud”.

