“Uno de los factores en cuanto a fertilidad que se evalúan es la presencia de plásticos y microplásticos en testículos de seres humanos y perros, y podrían afectarla. Por eso es importante lo que consumimos. Cuanto más procesado, el alimento estará envasado, y los envases no escapan a plásticos y metales. Pero a la vez, cuando tenemos una alimentación lo más natural posible, tenemos que prestar atención a dónde los procesaremos: en la cocina”.
Embed - Advierten sobre la presencia de micro plásticos en la alimentación y en nuestro cuerpo
“Tenemos una corriente de alimentación vegana, consciente, tenemos medicina basada en plantas y con preparaciones especiales pero nada escapa dónde procesaremos lo que tenemos, los alimentos que buscamos que sean de la mejor calidad nutricional posible. Sabemos que tendremos pérdidas en el proceso de cocción ya que por calentamiento se perderán muchos nutrientes, pero además de tener que procesarlos tenemos que prestar mucha atención al procesamiento para ganar la mayor nutrición”.
“Por lo menos tenemos cuatro contactos diarios con los elementos de cocina. Nos pueden guiar con lo que utilizar, pero hay materiales muy comunes que son los que mayor intercambio de metales o micro plásticos tienen a la hora de someterlos al calor. Por ejemplo el teflón, que es un termo plástico que se ablanda con el calor y se endurece al enfriarse, y eso hace que se resquebraje. El material en algún momento se ablanda y comenzamos a ingerirlo. Además consumimos el pegamento con el que se adhirió ese material. Si vemos desprendimientos, lo estamos consumiendo”.
“Hay micro plásticos en todas partes, desde los dentífricos hasta los protectores solares y cremas exfoliantes. El micro plástico no lo es por sí solo, puede ser una partícula desprendida de un recipiente donde guardamos comida, que no es apto para ese uso, o para llevar al microondas. Por eso, la industria pone si el mismo es apto para microondas o no”.