El ilícito se desencadenó alrededor de las 9, cuando la damnificada recibió una llamada en su celular. Del otro lado de la línea, un hombre apeló a la confianza de la mujer y fingió ser un primo que se encontraba en una situación de urgencia: le aseguró que su automóvil había sufrido desperfectos mecánicos y se encontraba varado en plena Ruta nacional Nº 34.
Para darle mayor credibilidad a la puesta en escena, inmediatamente después se comunicó un segundo sospechoso. Este sujeto afirmó ser el operador de la empresa de seguros del supuesto familiar, indicándole a la víctima que debía realizar de forma urgente una transferencia por $380 mil para costear el servicio de grúa. Movilizada por el afán de ayudar a su pariente, la mujer concretó el envío de dinero sin sospechar el engaño.
Sin embargo, la ambición de los malvivientes no se detuvo allí. Minutos más tarde, el falso empleado del seguro volvió a llamarla en dos oportunidades consecutivas. Bajo las excusas de que debía abonar un extra por el traslado del vehículo y posteriormente por la supuesta rotura del enganche de la grúa, la convenció de realizar dos nuevos envíos de $200 mil cada uno.
El desengaño llegó horas después, cuando la mujer decidió comunicarse con el verdadero familiar para constatar cómo se encontraba tras el percance en la ruta. Para su sorpresa, su primo le aseguró que jamás la había llamado ni tenido inconveniente alguno con su rodado.
Al descubrir que había caído en una estafa telefónica, la vecina se dirigió de inmediato a la Seccional N° 33 para radicar la denuncia formal, donde aportó los tres comprobantes de envío bancarios para que la policía intente rastrear el destino de los fondos y dar con los autores del hecho.