De acuerdo a Fernanda Segovia, titular de la residencia para adultos mayores “Nuestra Señora del Carmen”, en Perico, la b, negligencia entendida como abandono, falta de responsabilidad y de cuidados de parte de los familiares directos de quienes dependen esos abuelos.
“La negligencia familiar: lo veo pero no hago nada, requiere asistencia pero no hago nada porque no tengo tiempo o no quiero, es uno de los flagelos más importantes”. Por ello, dijo que lo más importante es “trabajar con las familias para contenerlos y no llegar a la institucionalización, que tiene que ser el último recurso”.
Por otro lado, indicó que es necesario “reflexionar y hacer pensar cómo tratamos a los adultos mayores, cómo construimos la vejez todos los días”.
“Ya no pensamos (en un) adulto mayor pasivo que no puede hacer nada; hay que pensar en una expectativa de vida de 85 años. Llegamos a los 65 jubilados y nos quedan 20 años”, agregó.
“La provincia tiene una Dirección de personas mayores con un equipo disciplinario que orienta a adultos mayores que van por una demanda. Fue un proceso histórico y largo, los adultos están más empoderados, saben dónde ir, qué llevar, qué información proporcionar cuando viven una situación de violencia”.