El merendero A Pulmón que funciona en el Asentamiento 16 de Mayo (barrio Malvinas) y asiste a poco más de 300 personas, entre niños y adultos mayores, es fiel testigo de un sinfín de problemáticas que atraviesan las familias que residen en ese sector de la capital, entre las que prevalece el consumo problemático de sustancias.
Delia Vargas, encargada del merendero, indicó que hay un serio problema en torno a las adicciones en las que terminan cayendo adolescentes, cada vez a más temprana edad. “Nosotros estamos en la calle casi todas las tardes y vemos que hay mucho consumo de droga, no solo de personas grandes que vemos habitualmente sino de los mismos chicos que en algún momento nosotros le dimos merienda o almuerzo, verlos así es muy duro. Y en la mayoría de los casos las familias los abandona, no se hacen cargo, y se les hace difícil poder sostenerlos porque los chicos terminan vendiendo todo lo que hay en la casa” graficó Delia Vargas.
En este sentido, la titular del merendero A Pulmón, advirtió la falta de políticas que atiendan esta situación y la inacción de las autoridades. “Hay muchos adolescentes; chicos de 12 o 13 años que primero lo hacen como una picardía y después se ven las consecuencias. Lamentablemente el contexto no ayuda".
"Yo he pedido ayuda un montón de veces, pero es difícil porque no te prestan atención, si no sos político o no tenés llegada, no se consigue asistencia”.
Respecto a los adultos mayores que asisten al merendero, mencionó también que hay abandono por parte de las familias. “Muchos piensan que los abuelos estorban, que están locos y los largan a la calle, cuando en realidad ellos vienen al comedor, charlan y son coherentes, tienen mucha sabiduría, pero lamentablemente la gente no lo ve así” dijo lamentando la realidad.