En declaraciones periodísticas, el progenitor relató que los hechos de hostigamiento verbal se venían registrando de manera gradual durante los últimos meses, pero alcanzaron un límite crítico en las últimas horas tras un episodio registrado en las instalaciones del establecimiento.
Hostigamiento, contacto físico y coacción
Según la exposición del familiar, el docente interceptó a la alumna cuando solicitó salir del aula, sujetándola del brazo de manera inapropiada. Ante el temor provocado por la situación, la menor buscó auxilio de inmediato con el personal de preceptoría.
Fue en ese contexto donde el acusado habría intentado coaccionar a la estudiante para evitar que el hecho trascendiera. "Cuando la hace llamar el profesor, le dice: 'Usted tiene un uno, vaya al curso. Pero si usted no habla y no dice nada, yo la apruebo'. Lo dijo delante de la preceptora, que tuvo que intervenir al ver que no podía amenazar a una alumna", detalló el padre de la menor.
Denuncia penal y cuestionamientos a la institución
Tras tomar conocimiento de lo sucedido, el padre se apersonó en la institución y posteriormente acudió a las autoridades policiales para asentar la denuncia correspondiente, con el fin de resguardar la integridad física y psicológica de la estudiante, quien no volvió a concurrir a clases por temor a encontrarse con el acusado.
Asimismo, la familia de la víctima cuestionó la postura de las autoridades directivas del establecimiento por intentar restarle gravedad al asunto y no haber actuado de oficio realizando la presentación judicial e informando al Ministerio de Educación. "Mi abogado me confirmó que la institución tendría que haber hecho la denuncia de oficio por tratarse de un acoso y una amenaza a una menor", recriminó el progenitor, quien no descartó que existan casos similares con otras alumnas.