Este viernes 26 de julio se celebra el Día de los Abuelos a nivel internacional, una fiesta que, para conocer su origen, hay que remontarse miles de años. Esto es, varias décadas antes de Cristo: en Jerusalén vivían Joaquín y Ana, una pareja de judíos que sufría porque no podían tener hijos.
El curioso origen del Día de los Abuelos y por qué se celebra hoy
Los abuelos son parte fundamental en la familia. Muchas veces se encargan de cuidar a los nietos mientras los padres trabajan y hay ocasiones en las que son sostén de familia.
Según cuenta la leyenda, Joaquín se fue al desierto a rezar cuarenta días y cuarenta noches para que Dios le permitiera tener una descendencia. Ana, también oraba por lo mismo y, si bien no hay registros del todo fehacientes de esto en los textos sagrados, hay otros escritos que aseguran que un ángel se les apareció a los dos por separado y les dio las buenas noticias.
Ana dio a luz a una niña. La pequeña fue criada bajo el cuidado amoroso de sus padres, en la casa que estaba ubicada cerca de la Piscina de Bethesda, lugar donde años después Jesús sanó milagrosamente a un paralítico. Allí, en el siglo XII, los cruzados construyeron una iglesia, todavía existente, dedicada a Ana, que educó a su hija en las artes domésticas.
La niña en cuestión es nada más y nada menos que la Virgen María y Joaquín y Ana son los abuelos de Jesús. Probablemente los abuelos más célebres de la historia.
Se dice que Santa Ana y San Joaquín se unieron en un beso en la Puerta Dorada de Jerusalén, el lugar donde, según la tradición judía, se manifestó la presencia divina y el advenimiento del Mesías y donde los cristianos aseguran que Jesús hizo su entrada triunfal en la Ciudad Santa el Domingo de Ramos.
La celebración de la iglesia católica de ambos santos es el 26 de julio, por esta razón, en homenaje a los abuelos de Jesús, es que en gran parte del mundo los abuelos tienen este día.

