Alfredo Rivera, uno de los vecinos históricos del sector, compartió su testimonio sobre el arraigo de las familias fundadoras, el crecimiento de la infraestructura local y los desafíos de convivencia que afrontan actualmente en la zona.
Recordó que la consolidación del sector se dio en distintas etapas habitacionales vinculadas a planes del Banco Nación, Banco Provincia, el Instituto de Vivienda y Urbanismo de Jujuy (IVUJ) y el Banco Hipotecario. “De los primeros vecinos quedamos muy poquitos, la mayoría ya se fue con el Señor”, reflexionó con emoción sobre el legado para las nuevas generaciones.
El lugareño destacó que el desfile central se pudo realizar sobre una avenida principal que estuvo paralizada por distintas circunstancias y que, luego de tres años de espera, logró ser concluida para el beneficio de toda la comunidad.
Por otra parte, marcó la preocupación que existe en el barrio por la seguridad y los ruidos molestos. Advirtió que la mayor problemática se concentra después de las 22:00 horas con jóvenes de otros sectores eligen las plazas del barrio para concentrarse, generando ruidos molestos que impiden el descanso y dejando residuos en los espacios públicos. “Cuando suena la bocina de la policía se desparraman, pero al ratito vuelven”, graficó sobre una situación que se sostiene en el tiempo.