¿Qué es la enfermedad de "manos, pies y boca"?
Ante la preocupación de algunos padres sobre la aparición de al menos 5 casos de la enfermedad de boca, manos y pies en escuelas primarias capitalinas, consultamos a especialistas para saber de qué se trata esta rara enfermedad, cuáles son los síntomas manifiestos y cómo prevenirla.
Recientemente, padres de alumnos de la escuela Belgrano solicitaron a la autoridades que lleven adelante la desinfección correspondiente para evitar que se propague el virus de Coxsackie también conocido como “enfermedad de manos, pies y boca”.
La noticia generó mucha preocupación en la comunidad pese a que los especialistas afirman que solo se trata de un virus estacional y que no hay suficientes casos como para hablar de un brote.
Jujuy al Momento consultó al médico clínico Marcelo Bellone quien brindó detalles al respecto:
¿Qué es esta enfermedad?
El síndrome de boca, manos y pies puede ser definido como una enfermedad infectocontagiosa generada por el virus Coxsackie, perteneciente a la familia de los enterovirus (que incluye también los virus de la poliomielitis y el virus de la hepatitis A), los cuales viven en el tracto digestivo de los seres humanos.
¿Cómo se contagia?
Si bien se la considera una enfermedad leve que no deja secuelas, es muy contagiosa y afecta principalmente a niños y niñas mayores de dos años, siendo la población más expuesta a padecerla debido a la pérdida de la inmunidad materna.
El contagio ocurre fundamentalmente por el contacto persona a persona. También se pueden contagiar mediante las gotitas de líquido que se expulsan al estornudar o toser. El virus se propaga con facilidad en contextos grupales, como los que se dan en los colegios o las guarderías y es más contagiosa durante la primera semana de enfermedad. De allí la preocupación de algunos padres ante la aparición de casos en escuelas primarias de la ciudad.
¿Qué síntomas presenta?
Los síntomas más comunes que presenta una persona afectada por el virus van desde un cuadro febril importante hasta lesiones en la boca tales como úlceras muy dolorosas y lesiones que empiezan con manchas rojas en manos y pies llamadas máculo-pápulas. Algunos niños tienen dolor de cabeza y dolores musculares, otros presentan también dolor de garganta, malestar abdominal o náuseas.
Un niño infectado por el virus Coxsackie puede tener fiebre sin presentar ningún otro síntoma y en ciertos casos dura tres días y luego remite. Aparte de la fiebre, el virus Coxsackie puede provocar distintos síntomas que afectan a diferentes partes del cuerpo: herpangina (infección de garganta que cursa con úlceras y ampollas rodeadas de un anillo rojo en las amígdalas y el velo del paladar, el lóbulo carnoso que cuelga de la parte posterior del paladar), conjuntivitis hemorrágica (infección que afecta a la esclerótica o blanco del ojo y suele empezar como un dolor de ojos que, de forma repentina, evoluciona a enrojecimiento, lagrimeo, hinchazón, sensibilidad a la luz y visión borrosa).
¿Cuál es el tratamiento?
La enfermedad de boca, manos y pies no tiene actualmente un tratamiento específico por tratarse de una enfermedad viral, por lo que en general una persona afectada debería evolucionar favorablemente entre 5 a 7 días. Sin embargo, en casos excepcionales y debido a la predisposición de algunos afectados con deficiencias en su sistema inmunitario, el virus Coxsackie –para el cual no existe vacuna- puede provocar infecciones más graves como meningitis viral (infección de las meninges, las tres membranas que recubren el cerebro y la médula espinal), encefalitis (infección del cerebro) o miocarditis (infección del músculo cardíaco).
Para prevenir el contagio y la propagación del virus, es fundamental aislar a la persona afectada de otros niños, evitar la asistencia a instituciones escolares y recurrir a un médico para su monitoreo, quien deberá obligatoriamente denunciar el caso a la coordinación de epidemiología para relevar la cantidad de casos, lugares donde se producen los brotes y determinar si se trata de una epidemia o casos aislados, teniendo en cuenta si se supera o no la media anual registrada.

