Durante los festejos de 25 de Mayo, el gobernador Fellner encabezó las actos realizados en Casa de Gobierno, Plaza Belgrano y participó del Tedeum en la Iglesia Matriz de Jujuy, la Catedral Basílica.
Fellner reconoció que se “olvidó” de los más necesitados
Ante una dura crítica a la sociedad en general y al Gobierno en particular, realizada por el obispo de Jujuy, César Daniel Fernández, el gobernador Eduardo Fellner reconoció que en el "ajetreo diario de la política, uno se olvida de los que más están necesitados”.
Allí el obispo hizo referencia a una cita bíblica, en la que un buen samaritano ayuda a un desamparado sin mirar reparos, lo abriga, le da de comer y lo cobija, sin que después le entregara “una tarjeta” para recibir su “gracia”.
Fernández, reflexionó en torno a ello y destacó: “Todos nosotros, que trabajamos por el bien común en distintas funciones y responsabilidades, día tras día nos encontramos con tantas situaciones parecidas, hermanos nuestros caídos por la enfermedad, por el alcohol, la droga, la falta de trabajo, por tantas situaciones. A veces los vemos haciendo filas ante tantos mostradores, oficinas, buscando ayuda, pidiéndonos que les ayudemos a salir de su postración. Que reconociéndolos como prójimos nos preocupemos de ellos, y con dulzura curemos las heridas y lo ayudemos a ponerse de pie, para seguir transitando con dignidad el camino de la vida, Hoy se me ocurre que le pidamos todos a Dios, la gracias de nos acostumbrarnos a estas situaciones”.
El obispo pidió además en tono crítico a la sociedad en general, “que no se nos vaya colgando la indiferencia y la tentación de seguir nuestro camino, preocupados solos por nosotros mismos, o con nuestro propio interés”.
“Que cada uno de nosotros, empezando por mí, podamos contagiar a los que tenemos al lado, la ternura por el caído y la nobleza de la solidaridad. Incluir es esto, rehabilitar, incorporar, dar oportunidades, hacer sentir al otro que forma parte de un proyecto, que hay un plato de comida que está puesto para ellos”, sostuvo.
El pastor consideró y pidió especialmente a las autoridades presentes, que vayan animando a todos, a los que tienen la tentación de quedarse de costado, para que nadie quede afuera. “Todos los ciudadanos individualmente, las personas y el Estado como tutelar del bien común de la sociedad, tenemos que trabajar en este empeño, privilegiando el interés de aquellos que se encuentran más desamparados”.
Ante esta propuesta e implícito llamado de atención que hizo el obispo, el gobernador Fellner, reconoció las falencias de la política, del gobernante y del Estado, sosteniendo además que hay una deuda con los más necesitados.
“El Obispo hizo una referencia no solamente a los dirigentes políticos, sino a toda la sociedad; que seamos más solidarios, más comprensivos, que sigamos la doctrina, que la gran mayoría de los jujeños que han abrazado el catolicismo y todas la religiones plantean lo mismo, ser solidarios, tener en cuenta las necesidades de todos, tenemos mucho que trabajar.
Seguidamente reconoció las falencias propias y ajenas del Gobierno en este sentido: “Lógicamente la palabra del obispo golpea fuerte en la conciencia de uno y a veces en el ajetreo diario de la política o de las responsabilidades del gobierno, uno se olvida de estas cosas, y avanza en otros temas, olvidándose de los que más están necesitados, más prestos a una necesidad de ayuda. En esto creo que el obispo tiene absoluta razón, y es una cosa que no podemos dejar de compartir”.
Fernández, reflexionó en torno a ello y destacó: “Todos nosotros, que trabajamos por el bien común en distintas funciones y responsabilidades, día tras día nos encontramos con tantas situaciones parecidas, hermanos nuestros caídos por la enfermedad, por el alcohol, la droga, la falta de trabajo, por tantas situaciones. A veces los vemos haciendo filas ante tantos mostradores, oficinas, buscando ayuda, pidiéndonos que les ayudemos a salir de su postración. Que reconociéndolos como prójimos nos preocupemos de ellos, y con dulzura curemos las heridas y lo ayudemos a ponerse de pie, para seguir transitando con dignidad el camino de la vida, Hoy se me ocurre que le pidamos todos a Dios, la gracias de nos acostumbrarnos a estas situaciones”.
El obispo pidió además en tono crítico a la sociedad en general, “que no se nos vaya colgando la indiferencia y la tentación de seguir nuestro camino, preocupados solos por nosotros mismos, o con nuestro propio interés”.
“Que cada uno de nosotros, empezando por mí, podamos contagiar a los que tenemos al lado, la ternura por el caído y la nobleza de la solidaridad. Incluir es esto, rehabilitar, incorporar, dar oportunidades, hacer sentir al otro que forma parte de un proyecto, que hay un plato de comida que está puesto para ellos”, sostuvo.
El pastor consideró y pidió especialmente a las autoridades presentes, que vayan animando a todos, a los que tienen la tentación de quedarse de costado, para que nadie quede afuera. “Todos los ciudadanos individualmente, las personas y el Estado como tutelar del bien común de la sociedad, tenemos que trabajar en este empeño, privilegiando el interés de aquellos que se encuentran más desamparados”.
Ante esta propuesta e implícito llamado de atención que hizo el obispo, el gobernador Fellner, reconoció las falencias de la política, del gobernante y del Estado, sosteniendo además que hay una deuda con los más necesitados.
“El Obispo hizo una referencia no solamente a los dirigentes políticos, sino a toda la sociedad; que seamos más solidarios, más comprensivos, que sigamos la doctrina, que la gran mayoría de los jujeños que han abrazado el catolicismo y todas la religiones plantean lo mismo, ser solidarios, tener en cuenta las necesidades de todos, tenemos mucho que trabajar.
Seguidamente reconoció las falencias propias y ajenas del Gobierno en este sentido: “Lógicamente la palabra del obispo golpea fuerte en la conciencia de uno y a veces en el ajetreo diario de la política o de las responsabilidades del gobierno, uno se olvida de estas cosas, y avanza en otros temas, olvidándose de los que más están necesitados, más prestos a una necesidad de ayuda. En esto creo que el obispo tiene absoluta razón, y es una cosa que no podemos dejar de compartir”.

