El universo de cuentos de hadas cobró vida en el desfile a través de una presentación cargada de fantasía, color y detalles. La reconocida historia de Bella y la Bestia se convirtió en la inspiración para una puesta que transportó por unos minutos a grandes y chicos a ese mundo de castillos, princesas y personajes inolvidables.
En medio de la madrugada, la reina y las princesas de la institución saludaron al público desde el paso del desfile, recibiendo aplausos y muestras de cariño de las familias que continuaban firmes a pesar de las bajas temperaturas.
La escena tuvo un condimento especial: mientras avanzaban las propuestas estudiantiles, el frío se hacía sentir cada vez más, pero el entusiasmo del público permanecía intacto. Bufandas, abrigos y manos entrelazadas contrastaban con las luces y los colores que iluminaban la avenida principal.
La presentación de la Escuela Normal volvió a demostrar que la Fiesta Nacional de los Estudiantes tiene esa capacidad de mantener viva la emoción hasta bien entrada la madrugada. Cuando el cansancio y el frío podrían ser protagonistas, aparecen la música, las luces y la fantasía para recordar por qué miles de familias siguen acompañando esta celebración.
En esta nueva edición de la FNE, la magia de “La Bella y la Bestia” encontró su propio escenario en Ciudad Cultural, regalando otro momento de emoción a una noche que todavía tenía mucho para ofrecer.