Jujuy Al Momento

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Jujuy

El adiós a un grande de la literatura mundial

En el cementerio de Yala recibió sepultura el afamado escritor jujeño Héctor Tizón, cuya partida dejó un enorme vacío en la literatura universal. El gobernador Eduardo Fellner lo despidió en la Iglesia San Francisco.

“Si existe el más allá estoy seguro de que las tertulias serán interminables, con Groppa, Calvetti, Zerpa, Busignani, Pereyra  y tantos otros escritores que ya no están” reflexionó Susana Quiroga, presidenta de la SADE  Jujuy, en el cementerio de Yala, donde recibió sepultura el escritor jujeño Héctor Tizón.

La tarde, el clima, la presencia de su gente, de su familia, del pueblo de Yala, políticos y amigos, sirvieron de marco para decirle “adiós” a un hombre que dedicó toda su vida a las letras y a defender su provincia como político, como jurista y especialmente como ser humano.

Así resumieron quienes desde temprana hora, en el hall de la Legislatura, en la Iglesia San Francisco o en el cementerio de Yala, despidieron a Héctor Tizón, no solamente con palabras de agradecimiento por el legado que dejó, sino también de reconocimiento a las múltiples actitudes que tuvo a favor de la cultura y especialmente a la literatura.

Luego del velatorio en la Legislatura jujeña, pasadas las 16 horas llegó el féretro  a la Iglesia San Francisco donde el Padre Antonio ofició una misa de responso. Allí lo esperaba el gobernador de la provincia Dr. Eduardo Fellner, quien saludó a la familia y presenció el oficio religioso.

Posteriormente recordó a Tizón a partir de la amistad que lo unía, destacando que “venimos a despedir no solamente a un  gran hombre de Jujuy, a un gran poeta, un hombre de la cultura, un buen juez,  un hombre que marcó una trayectoria en la política en lo ideológico y  en lo cultural, sino también era un hombre apreciado, era un amigo, un hombre que conocí bastante a lo largo de su carrera, y la verdad con mucho dolor. Pero también con la tranquilidad de espíritu de decir que ha marcado un camino y que ha dejado una senda impresa en Jujuy. Un gran  hombre y un gran jujeño que va a quedar en el recuerdo de todos y en la historia del patrimonio Jujeño”.

En el cementerio de Yala, más de un centenar de personas esperaba la llegada del cortejo desde temprana hora. Hasta allí llegaron varios dirigentes radicales, entre ellos los diputados Nacionales Mario Fiad y Miguel Giuberguia, el intendente capitalino Raúl Jorge, el dirigente Próspero Nieva, el Comisionado de Yala, Facundo Vargas Durán, escritores jujeños y numerosos vecinos de esa localidad.

El Padre Antonio nuevamente bendijo la sepultura. Susana Quiroga, presidente de la SADE Jujuy, tomó la posta y despidió con palabras profundas de una mujer ligada a las letras. “Hoy realmente los escritores de Jujuy estamos todos de luto, porque se ha ido  un grande de la literatura de Jujuy y de la Argentina. La sociedad Argentina  de Escritores de Jujuy despide hoy al prestigioso  escritor Héctor Tizón y lo hace con el dolor por la pérdida irreparable, no sólo “Yaleña”, jujeña, sino también de Argentina, ya que  su encumbrada obra pasó la frontera de la nación. Conocido y apreciado en México, Francia, España, y cuanto país visito, donde generó  amistad. Siendo embajador de las letras latinoamericanas. Fue un defensor de la Democracia y sufrió el exilio más duro en España durante  la dictadura militar, donde se encerraba horas a escribir  y a recordar quizás su Yala,  su Jujuy, su Patria. Su novela, la Casa y el viento es un testimonio de su desarraigo” recalcó.

Recordó Quiroga, que “Tuve el honor  de concurrir en el año 2004 al Congreso de la lengua, realizado  en Rosario. Estuvo presente en la mesa compartiendo con  el Rey Juan Carlos de España, el Presidente de entonces Néstor Kirchner, Carlos Fuentes en representación de América Latina,  Fabricio Ayala en representación de España y Héctor  Tizón en representación de Argentina. Luego se encontró con sus grandes amigos, como es Ernesto Sábato y José Saramago”.

Tras recordar su vinculación a la Sociedad Argentina de Escritores, seccional Jujuy, convocó a recordarlo desde su valiosa actividad literaria. “Abordar  o recordar su obra literaria, es imposible, por la cantidad y la calidad de la misma. Fue un  proficuo escritor, pero sobre todo las cosas de novelas, algunas llevadas al cine. Dicen que la muerte es parte de la vida, pero que difícil aceptarla, máxime cuando se va una personalidad  tan fuerte como fue don Héctor Tizón. Si existe el más allá estoy segura que las tertulias serán interminables, con Groppa, Calvetti, Zerpa, Busignani, Pereyra  y tantos otros escritores que ya no están”.

Finalmente hizo presente su amistad y su vinculación como vecinos de Yala. “Estimado escritor, no  sé si es casualidad o es causalidad, hoy una Yaleña que quiere  ser escritora, que ama este terruño como usted lo amó, lo está despidiendo. Gracias por elegir Yala porque corona la lucha diaria de muchos escritores que eligieron  este solar como fuente de inspiración para producir. Ahora está todo dicho, Héctor  Tizón es de Yala y Yala es de Héctor Tizón. Estimado profesor de las letras de Jujuy, Argentina y de América Latina, no le decimos adiós, le decimos hasta pronto,  porque físicamente ya no estará pero queda ese  legado de esas obras que seguramente tendremos siempre con nosotros, recordando que la literatura no es ni regional ni provincial; es universal como lo afirmaba usted. Nos deja  un profundo vacío pero un eterno legado. Hasta siempre brillante escritor, e inolvidable persona. Que descanse en paz” reflexionó.

Pablo Baca, diputado provincial, lo homenajeó como radical y su pertenencia que tuvo en el partido de Irigoyen e Illía. “Una vez recuperada la democracia, Héctor Tizón militó en el radicalismo de Jujuy. Ya en momentos de los cuales puedo dar testimonio, participó en una acción a través de la cual se pretendió evitar que se transfiriera la Caja Previsional a la Nación. Participó  de la vida interna del partido, integrando listas de candidatos como cualquier militante; fue convencional  constituyente y presidente de la convención que sancionó la constitución que nos rige actualmente en Jujuy. Esta es una  constitución para los jujeños, un objetivo  y en la norma de esa constitución todavía está la clave de lo que tenemos que hacer para profundizar la democracia, para mejorar el reconocimiento de los derechos.  La Constitución no es producto de un hombre, sino de una circunstancia y de un momento, pero es reconocida en nuestra carta magna el discurso político y también la toma  de partido jurídica que hizo Tizón en  la Convención Constituyente”.

Agregó a su discurso, que fue  integrante de la Convención que en Santa Fe  sancionó la actual Constitución Nacional integrando el bloque de la UCR. Como vocal del Superior Tribunal de Justicia, dejó en esa función una impronta. Hace unos días estuvo con los hijos de Aredes en la marcha que se hace todos los años en Ledesma donde se conmemora el Apagón. Recordaban un voto de Tizón en el cual, ante la demanda de su madre por contaminación, también asumió el compromiso de defensa del medio ambiente. Ha sido en ese sentido un representante y una figura que condensaba los ideales del radicalismo”.

El Intendente Raúl “Chuli” Jorge también lo recordó como amigo y político, afirmando que “Vengo a despedir a un amigo de la ciudad de Jujuy y de nuestra provincia, con sinceridad. Con Héctor teníamos  una amistad fundada permanentemente en sentimientos que compartíamos y era tan profundo  ese sentimiento que  sin lugar a dudas sentí una gran felicidad ese día en que lo visitamos en su casa, tomamos un café y le pedimos con mucha humildad que nos permitiera que un proyecto del municipio de la ciudad, de imponer  el nombre a ese proyecto, el Centro Cultura Héctor Tizón. Recuerdo a Mario Sábato, a Silvestre a Salas, a Torcuera, que significaron una especie de homenaje en vida, pero también un mimo muy especial.

Agregó que “Tenemos que renovar la fe porque Tizón nos dejó muchas enseñanzas, muchos ejemplos para seguir porque en cada escuela, en cada hogar  jujeño tenemos gente con capacidad que hay que descubrir. Quiso ser enterrado en su Yala querida y en su provincia porque también desde aquí se puede trabajar con la altura y la suficiencia que lo hizo él, que trascendió la frontera de las cuales le gustaba hablar tanto. Creo que hoy a pesar de nuestra tristeza tenemos el deber de recordarlo permanentemente a través de su obra, de sus ejemplos, de sus enseñanzas y de todo lo que tenemos que hacer por nuestra querida provincia”.

Finalizada las palabras recordatorias, el féretro fue depositado por obreros de la Comisión Municipal de Yala, en la tumba especialmente acondicionada, mirando al Río Grande, aquel que tantas veces describió en sus obras literarias.

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