Jujuy | Viviendas

Viviendas inconclusas: Temen usurpaciones y reclaman por la falta de servicios básicos

Las viviendas abandonadas por organizaciones sociales y que el gobierno se había comprometido a terminar fueron entregadas sin techo, sin ventanas y sin servicios básicos. En este contexto a los adjudicatarios se les dio un plazo para ocuparlas, pero por las malas condiciones muchos no van y los vecinos temen usurpaciones.
  • Vecinas de las 58 viviendas de Alto Comedero, que fueron entregadas sin terminar, reclamaron más seguridad en la zona.
  • Pese a que están en condiciones inhabitables algunos se fueron a vivir igual porque temen usurpaciones.
  • No cuentan con servicios básicos como cloaca y agua potable pero el gobierno les hizo el insólito pedido de no reclamar nada el Estado.

Las viviendas adjudicadas a ODIJ, abandonadas desde 2015 en Alto Comedero y que el gobierno se había comprometido a terminar, fueron entregadas sin techo, sin ventanas y sin servicios básicos como cloaca y agua potable.

Pese a encontrarse inhabitables, la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Vivienda puso un plazo a los adjudicatarios para mudarse, desconociendo que ni siquiera cuentan con lo elemental para vivir y que para poner estas casas en condiciones deben disponer de una importante suma de dinero.

Es así que al día de hoy hay muchas viviendas desocupadas y los vecinos que sí pudieron mudarse pidieron más seguridad porque temen usurpaciones.

"Estamos sin puerta, ventana, ni techo, no tenemos cloaca, no tenemos agua, no tenemos luz. Estamos a la intemperie de todo. Necesitamos que nos ayuden con la limpieza también y a la misma gente que se les entregó la casa que vengan porque van a venir a usurpar y nosotros no vamos a poder hacer nada", dijo una de las vecinas en diálogo con Radio 2.

Otra de las vecinas relató que para que no entren a su vivienda tuvo que ir a vivir en esas condiciones y lamentó no poder llevar todavía a sus hijos por no tener ni agua, ni baño. "En mi caso cobro la asignación y no cobro más nada y con eso me doy vuelta. Uno pasa miedo, todas las noches duerme mal. Realmente da temor quedarse pero uno para no perder la vivienda se viene", expresó.

A la situación de extrema precariedad se suma la insólita condición que les pusieron: No reclamar nada al Estado.

"Nos dijeron que no podíamos pedir nada al Estado, ninguna clase de ayuda, pero no tenemos agua potable".

"Uno de los vecinos que se hizo la conexión clandestina y ya le fueron a dejar el papel para que pague la multa. Para la multa estuvieron rápido, pero no para las conexiones", expresaron.

Previo a iniciar su primer mandato, el gobernador Gerardo Morales fue muy crítico del deficiente uso del Fondo Nacional de la Vivienda (Fonavi) durante el período 2003-2008. El mismo que fue a buscar por adelantado (cuatro años) $600 millones a modo de garantía destinado a las 619 viviendas anunciadas en marzo del año pasado.

Tiempo después en conferencia de prensa hizo alarde de haber conseguido financiamiento para “concluir la construcción de 500 viviendas que eran ejecutadas por organizaciones sociales" y que tenían que ser finalizadas por cooperativas de trabajo. Un compromiso del cual finalmente se desligó.

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