Según informaron fuentes policiales a nuestro medio, el suceso ocurrió hace algunos días, en horas de la madrugada en un domicilio de la calle Guayaquil. Los propietarios de la vivienda se habían ausentado del lugar por unas horas, quedando en el inmueble sus hijos menores de edad.
Los malvivientes aprovecharon la complicidad de la noche y que una de las puertas de acceso se encontraba sin medidas de seguridad para ingresar de manera silenciosa. Sin ejercer violencia sobre las aberturas y mientras los niños dormían, los ladrones revisaron los ambientes y concretaron el atraco.
Entre el botín sustraído, se detalló un Smart TV de 32 pulgadas, un teléfono celular Samsung y una garrafa de 10 kilos, elementos de gran valor para la economía familiar.
El hecho fue descubierto cuando los adultos regresaron a la vivienda a primera hora de la mañana. Fue allí cuando una pequeña de tan solo 10 años relató lo sucedido, alertando a sus padres sobre la falta de las pertenencias.
La denuncia fue radicada de forma inmediata y las actuaciones quedaron a cargo del personal de la Seccional N° 23, bajo la órbita de la Unidad Regional N° 8, quienes trabajan para intentar identificar a los autores del hecho.