Al respecto, subrayó que "debido al conocimiento de que esta vacuna carece de la capacidad de generar infección en las personas vacunadas, y al no haberse demostrado hasta este momento eventos adversos serios significativos asociados a las vacunas, este estudio buscará evaluar la seguridad e inmunogenicidad de esta vacuna en personas con VIH, y estudiar el potencial impacto de la vacunación en los niveles de carga viral y CD4".
El estudio será llevado adelante en cuatro centros de salud en la Ciudad de Buenos Aires: la Fundación Huésped, el hospital Fernández, El Centro de Estudios Infectológicos y Helios Salud. Tendrá un año de duración e incluirá a 876 personas voluntarias, mayores de 18 años que viven con VIH, bajo tratamiento estable, y con carga viral indetectable durante 6 meses como mínimo, con un valor de CD4 igual o mayor de 350 células por mm3, y que por su historia clínica y examen físico tengan un buen estado de salud.
"Estamos esperando los trámites de importación de la vacuna y suponemos que ya para los primeros días de junio estaremos inyectando a los primeros voluntarios", comentó el infectólogo.
El director científico de la Fundación Huésped dejó abierta la invitación a quienes deseen participar del estudio "que garanticen su lugar anotándose en la web de la Fundación".
Sobre los testeos que se están llevando a cabo sobre la eficacia de la vacuna CanSino en la población en general, el infectólogo explicó que "los estudios siguen adelante, con mucho esfuerzo, en once centros del país". "A la fecha los efectos adversos registrados se limitan a dolor en el sitio de inyección y/o fiebre, ambos de magnitud leve y autolimitados", explicó.
Además, agregó que "estamos entrando en otra fase, donde los 3.700 voluntarios que participaron del estudio van a recibir la vacuna. Por lo tanto, vamos a poder testear la eficacia en aquellos que recibieron una dosis y en los que recibirán dos".
La vacuna desarrollada por el Beijing Institute of Biotechnology, CanSino Biologics Inc, de China, contra el SARS-CoV-2 utiliza un enfoque de vector viral que toma un virus vinculado al resfrío común (adenovirus) al que se le agrega genéticamente una proteína propia de la Covid-19 para poder ser reconocido por el sistema inmunológico y generar inmunidad.
El sistema que utiliza el inoculante de CanSino es similar al desarrollado por AstraZeneca, a la del Centro Gamaleya (Sputnik V) y la vacuna de Janssen, de Johnson & Johnson, que también están montadas sobre adenovirus.