¿Una nueva tendencia? Ser mamá después de los 40 años
Cuando has cumplido 40 años, empiezas a comprender que la vida no es eterna. Eso supone una nueva sabiduría, pero también te hace pensar que quizá no llegues a ver la boda de tu hijo/a, que puede que no conozcas a tus nietos... Si la maternidad tardía tiene su sabor dulce, no puede negársele ese regusto amargo que hay que aprender a digerir.
Al igual
que las madres jóvenes, las madres añosas tienen problemas específicos que les
llevan a desarrollar una especie de sentimiento de grupo. Muchas no se sienten en
sintonía con las madres jóvenes y es comprensible. A menudo, una madre que ha
superado los 40 años vive al mismo tiempo la transición al climaterio con el
cuidado de un niño pequeño e, incluso, el de padres ancianos. Los equilibrios
de dedicación y tiempo que tiene que hacer, y ello en un momento en que vive
cambios fisiológicos importantes, son realmente admirables?.
En
realidad, nadie escoge voluntariamente ser una madre mayor. Nadie se para a
pensar y dice: ? Bueno, tendré un hijo
después de los 40 años?. Muchas mujeres son madres a esa edad tras un largo
historial de intentos de embarazo, abortos... Otras no encontraron a su pareja
definitiva o no consiguieron estabilidad económica hasta pasados los 35.