Tratamiento natural para el insomnio, calmar los nervios y provocar una buena digestión
En la naturaleza podemos conseguir el remedio para diversas complicaciones de salud. La melisa es una de esas plantas que contiene propiedades capaces de traer múltiples beneficios al cuerpo humano.
También llamada bálsamo de limón, es una planta aromática y medicinal que pertenece a la familia de las labiadas. Puede alcanzar hasta un metro de alto y sus flores son pequeñas y blancas. Su aroma es penetrante y recuerda al olor de la menta o naranja. Esto se debe a que es un cítrico y tiene características refrescantes, al igual que su sabor.
La melisa tiene propiedades analgésicas y relajantes, por eso ha sido utilizada desde la Antigüedad en infusiones para el tratamiento de trastornos nerviosos, digestivos o del sueño.
La melisa contiene ácido ursólico y sus brotes tienen ácido citronélico. Asimismo, esta planta contiene aceites esenciales como el geranial, timol, citronelal y el limoneno, que son los que la dotan de esos aromas particulares.
En su composición también se encuentran flavonoides(camferol, taninos, quercitina, luteolina y catequinas). Además, contiene beta-sitosterol y polifenoles como el oleonólico, el ácido cafeico, el clorogénico y ácidos como el succínico.
La melisa es una planta medicinal cuyo consumo trae variados beneficios a la salud del ser humano. Entre estos encontramos:
Es perfecta para tratar la ansiedad o el estrés, males que atacan a cada vez más personas en la vida cotidiana.
Lo ideal es que se preparen infusiones de melisa junto con otras hierbas como la manzanilla, pues juntas actúan como tranquilizantes que relajan los músculos y la mente.
La melisa es antiespasmódica. Puede utilizarse como un tónico muscular, pues alivia las molestias producto de un mal entrenamiento.
Entre las propiedades de la melisa, se encuentra la acción sedante, ideal para aquellos que sufren de insomnio. Si se acompaña con otras hierbas como la manzanilla, se aumenta su efectividad.
Debido a que promueve la sudoración, se recomienda beber sus infusiones cuando se tiene gripe, resfriados o fiebre.
El sudor ayudará a aliviar los síntomas y a disminuir la temperatura del cuerpo.
En caso de una mala digestión, entre tantas formas para facilitarla que existen, se recomienda tomar melisa.
Gracias a sus propiedades podremos aliviar síntomas como el mareo, las náuseas y la incómoda sensación de pesadez.
Es la manera más común y sencilla de preparar.
Puede utilizarse como tónico natural para aliviar los dolores menstruales, musculares o las migrañas.
La tintura consiste en la planta macerada en alcohol. Esa se aplica en gotas, que pueden oscilar entre 40 y 50 diarias, que podemos disolver en un jugo de naranja o en agua.
Esto permite que la planta tenga un efecto más inmediato al ingresar al organismo, especialmente cuando se consuma para resolver problemas relacionados con el estómago o la digestión.
Ese extracto puede conseguirse fácilmente el los herbolarios y se recomienda tomar de 30 a 50 gotas a diario.
En este caso, puede consumirse también con agua o con zumos de fruta, así como de forma independiente.
Aunque la melisa puede ser una planta milagrosa, hay ciertos casos en los que no se recomienda su uso para evitar complicaciones de salud.
Como ves, se trata de una planta provechosa que es de fácil adquisición y cuyas propiedades medicinales son bastante amplias.
Además, resulta de gran ayuda el hecho de que puede consumirse de forma regular y mediante diversos métodos, para que elijas el que te resulte más conveniente.
Fuente: mecuroensalud.