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Torniquete: cómo se hace y qué efecto tiene

Realizar un torniquete es una de las técnicas más arriesgadas de primeros auxilios, si no se realiza correctamente la persona podría desangrarse y si se deja demasiado tiempo podrá perder el miembro.

Cuando alguien sufre un accidente puede ocurrir que una herida empiece a sangrar de manera muy abundante. En el caso de que no se tome ninguna medida, la persona puede terminar desangrándose. Por eso, es muy importante saber hacer un torniquete.

A menos que hayamos hecho un curso de primeros auxilios o que este tipo de conocimientos esté incluido en las formaciones de diferentes profesiones, por ejemplo el cuerpo de bomberos, el resto de seres humanos desconocemos este tipo información.

Por eso, hoy descubrirás cómo se hace un torniquete paso a paso y lo que ocurre cuando se realiza.

Antes de realizar un torniquete es muy importante que guardemos la calma. Sabemos que, en ocasiones, esto puede ser fácil de decir pero difícil de hacer. Sin embargo, en estos casos, saber controlar los nervios garantizará que la realización del torniquete tenga éxito.

Para llevarlo a cabo, vamos a describir los pasos que se deben seguir.

Hay torniquetes especiales, pero no en todas las situaciones disponemos de uno. Por lo tanto, toca improvisar. El material que tenemos que intentar reunir son vendas, ropa, pañuelos, gasas o cualquier otro tipo de prenda que sea suave, resistente y flexible para poder manejarla.

También, será importante que cojamos una varilla o un palo, porque aunque no lo parezca, lo vamos a necesitar para realizar un correcto torniquete.

Una vez hemos reunido el material necesario es importante saber que no podemos aplicar el torniquete directamente sobre la herida. Tenemos que hacerlo por encima. Por ejemplo, si la herida se encuentra por encima de la rodilla, pondremos la venda unos centímetros por arriba.

Lo mismo sucede si existe una herida en un brazo. El vendaje tendrá que colocarse siempre por encima, por lo general se hace por encima del codo. Esta imagen nos los aclara:

¿Nos acordamos del palo que reunimos cuando recopilábamos los materiales? Pues, aunque no lo parezca, es esencial para el torniquete. En la imagen anterior vemos cómo la persona que lo realiza se ayuda de un palo.

El palo nos permite hacer torsión en el vendaje para apretarlo lo máximo posible. Sin presión, la sangre continuará circulando y la persona puede correr el riesgo de desangrarse. ¿Qué ocurre si no tenemos un palo? Un destornillador, bolígrafo o una varilla puede servir. Lo importante es que este material no se rompa.

Es necesario seguir los pasos anteriormente descritos y realizarlos lo mejor posible. Pues, en muchas ocasiones, sucede que los torniquetes son mal aplicados y las consecuencias pueden ser terribles. Un torniquete mal hecho puede derivar en una hemorragia mucho peor.

La razón se encuentra en que tiene que detener el flujo sanguíneo. No puede seguir fluyendo la sangre. Si así es, el torniquete está mal hecho y la hemorragia no se detendría.

También, es importante que sepamos que este método de primeros auxilios tiene un tiempo limitado. Dejarlo demasiado tiempo, puede hacer que la persona pierda ese miembro. Sin embargo, también sacarlo cuando aún es pronto, podría costarle la vida.

Por lo tanto, tras la realización de un torniquete de emergencia hay que llevar a la persona al hospital de inmediato o esperar que los servicios de emergencia acudan al lugar. Una vez lleguen, ellos se encargarán de retirar el torniquete o llevar a cabo las medidas oportunas.

También, puede ser una buena idea pedir consejo o consultar cualquier duda cuando se llame a los servicios de emergencia. De esta manera, nos pueden guiar si no sabemos si lo estamos haciendo bien o nos pueden dar alguna indicación importante.

Fuente: mecuroensalud.