Síndrome de la Pierna Inquieta
Es un trastorno del sistema nervioso que se caracteriza por la necesidad imperiosa de mover las piernas cuando están en reposo. Aunque se han hecho numerosas investigaciones para determinar las causas de este síndrome, no se ha llegado a ninguna conclusión, sin una causa clara.
El Síndrome de las Piernas Inquietas puede ser primario, heredado o secundario a otra enfermedad como la diabetes, la artritis o la anemia. Es habitual que se dé en miembros de una misma familia: de hecho, más del 50 por ciento de los pacientes tiene al menos un familiar de primer grado con el mismo problema. Si bien se da tanto en niños como en adultos, la incidencia se incrementa con la edad.
El primero de ellos es la necesidad imperiosa de mover las piernas, que puede manifestarse a través de un hormigueo, picazón, escalofríos o quemazón, según relatan los pacientes.
Aparece cuando la persona se encuentra en reposo, y se reduce mediante el movimiento voluntario de las piernas o de la región afectada.
Si bien no existe ninguna prueba de laboratorio específica para su diagnóstico, este sobreviene tras el examen médico y clínico de la persona.
Puede ser de ayuda una buena caminata, hacer actividad física, tomar baños fríos o calientes, hacerse masajes en los miembros, el aplicar frío o calor, la acupuntura y la práctica de técnicas de relajación. Aunque no solucionan el problema, son medidas de gran ayuda.
Si la causa del SPI es un déficit de alguna vitamina o mineral, se indicarán suplementos de hierro, ácido fólico o del nutriente en cuestión. Si se trata de SPI primaria, entonces se podrá recurrir a tratamiento farmacológico: la utilización de sustancias dopaminérgicas ha dado muy buenos resultados.
Fuente: dormitia.