Nociceptores: los receptores del dolor
Los nociceptores son los receptores que captan el dolor. También se llaman detectores de estímulos nocivos, ya que pueden de distinguir entre los estímulos nocivos y los perjudiciales para nuestro cuerpo y tienen la capacidad de detectar estímulos que puedan resultar dañinos, independientemente si su origen es térmico, químico o mecánico.
El dolor es una sensación molesta en una parte del cuerpo por causa interior o exterior, es una experiencia sensorial, una percepción desagradable, causada por la estimulación de los nociceptores. El dolor puede ser experimentado por todo ser vivo que disponga de sistema nervioso.
Como toda percepción, el dolor implica la abstracción y elaboración de las señales sensoriales, está muy influenciado por las emociones, el ambiente, la alimentación, la experiencia previa, el recuerdo de cómo se produjo el dolor, etc, de manera que es algo muy subjetivo para cada individuo.
Los nociceptores reciben los estímulos y los transforman en potenciales de acción, que se transmiten por las fibras sensoriales hasta el sistema nervioso central. Las fibras de los nociceptores tienen sus cuerpos celulares en los ganglios de las raíces dorsales, los axones que forman parte de esta zona, llevan los impulsos nerviosos hasta la médula espinal y el cerebro, una vez allí, siguen hasta la sustancia gris.
La mayoría de las neuronas nociceptivas de la médula espinal establece conexiones con centros supraespinales, bulbares y talámicos del cerebro.
Podemos dividir los nociceptores en función de las clases de estímulos a las que responden:
Las sustancias que activan a los nociceptores pueden ser:
Fuente: mejorensalud.