En Argentina, hay un incremento importante de casos de stress laboral
El estres laboral o estrés en el trabajo es un tipo de estrés propio de las sociedades industrializadas, en las que la creciente presión en el entorno laboral puede provocar la saturación física o mental del trabajador, generando diversas consecuencias que no sólo afectan a su salud, sino también a la de su entorno más próximo.
En diálogo con Radio 2, el psicólogo Alejandro Zamar sostuvo que "en Argentina hay un incremento importante de los casos de stress laboral" y sostuvo que esto es consecuencia directa de los cambios económicos que atraviesa el país generando ciertos síndromes.
En ese sentido, remarcó que la idea no es patologisarlo sino mas bien poder detectar el malestar a tiempo y así poder prevenir situaciones más riesgosas y que sean insalubres.
"Lo principal es afianzarnos en lo que es el sistema de salud cuando una persona falta a su trabajo o cuando un compañero de trabajo nota alguna dificultad en su colega", afirmó.
Los vínculos en el trabajo, los contactos sociales son importantes para notar los síntomas y en relación a esto subrayó que hay problemas externos a la relación de trabajo que influyen en la actividad laboral.
"El parte médico es muy importante. Cuando una persona recibe como auditor en el control del parte médico tienen que saber leer ese parte médico. Cuando un psicológico receta un día de descanso por algún trastorno de ansiedad generalizada, alguna dificultad que ha notado en su pacientes es necesario que quien recibe el parte médico sepa viabilizar y contactarse en el lugar de trabajo de la persona para dialogar con su jefe y trabajar en la generación de herramientas tanto institucionales como personales a través de un tratamiento", explicó.
Entre los principales factores que influyen en la presencia de estrés en los trabajadores están las extensas jornadas laborales, la falta de reconocimiento y los problemas económicos producto de bajas remuneraciones.
Consecuencias del Estrés Laboral
El estrés laboral produce una serie de consecuencias y efectos negativos:
1. A nivel del sistema de respuesta fisiológica: Taquicardia, aumento de la tensión arterial, sudoración, alteraciones del ritmo respiratorio, aumento de la tensión muscular, aumento de la glucemia en sangre, aumento del metabolismo basal, aumento del colesterol, inhibición del sistema inmunológico, sensación de nudo en la garganta, dilatación de pupilas, etc.
2. A nivel del sistema cognitivo: sensación de preocupación, indecisión, bajo nivel de concentración, desorientación, mal humor, hipersensibilidad a la crítica, sentimientos de falta de control, etc.
3. A nivel del sistema motor: hablar rápido, temblores, tartamudeo, voz entrecortada, imprecisión, explosiones emocionales, consumo de drogas legales como tabaco y alcohol, exceso de apetito, falta de apetito, conductas impulsivas, risas nerviosas, bostezos, etc.
El estrés también genera una serie de trastornos asociados, que aunque no sean causas desencadenantes a veces se constituye en factor colaborador:
• Trastornos respiratorios: Asma, hiperventilación, taquipnea, etc.
• Trastornos cardiovasculares: Enfermedad coronaria, hipertensión arterial, alteraciones del ritmo cardiaco, etc.
• Trastornos inmunológicos: Desarrollo de enfermedades infecciosas.
• Trastornos endocrinos: Hipertiroidismo, hipotiroidismo, síndrome de Cushing, etc.
• Trastornos dermatológicos: Prurito, sudoración excesiva, dermatitis atípica, caída del cabello, urticaria crónica, rubor facial, etc.
• Diabetes: Suele agravar la enfermedad.
• Dolores crónicos y cefaleas continuas.
• Trastornos sexuales: Impotencia, eyaculación precoz, vaginismo, alteraciones de la libido, etc.
• Trastornos psicopatológicos: Ansiedad, miedos, fobias, depresión, conductas adictivas, insomnio, alteraciones alimentarías, trastornos de la personalidad, etc.