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Ejercicios para la ciática debido a la discartrosis

Aunque el síntoma más común de la discartrosis es un dolor de la parte inferior de la espalda, si un disco afectado comprime una raíz nerviosa en la parte inferior de la espalda también puede causar una forma de ciática.

Para tratar la discartrosis y la ciática resultante, generalmente es recomendado un programa de ejercicios de estabilización lumbar dinámicos, a veces empleando los ejercicios incluidos en el método McKenzie.

Aliviar el dolor ciático causado por la discartrosis requiere encontrar la posición más cómoda para la columna lumbar y la pelvis y entrenar el cuerpo a mantener esta posición durante las actividades. Al hacer esto correctamente, uno puede mejorar la propiocepción (sentido de movimiento) de la columna lumbar y reducir el movimiento excesivo en los segmentos medulares, reduciendo a su vez la irritación en estos segmentos y, así, aliviando el dolor y protegiendo el área de daños adicionales.

Estos ejercicios de estabilización lumbar dinámicos muchas veces requieren de una instrucción práctica, porque sus beneficios son mucho menores si no se hacen bien, y también suelen ser mucho más difíciles de lo que parecen. Este tipo de programas de ejercicios es progresivo, empezando con los ejercicios más fáciles y luego avanzando a los más difíciles una vez que se hayan aprendido bien los ejercicios de nivel inferior del programa. El aspecto más importante para la realización de estos ejercicios para la ciática es poder sentir y controlar los movimientos de la columna. Una vez aprendido esto, el cuerpo puede ir haciéndose cargo de ello sin la necesidad de enfocar la concentración tanto como al principio.

 

Los siguientes ejercicios son ejemplos de ejercicios de estabilización lumbar dinámicos realizados en decúbito supino:

Todos estos ejercicios deben realizarse con el tronco rígido. Se puede emplear la inclinación pélvica –la tensión de los músculos abdominales inferiores y las nalgas para mantener la espalda recta (Figura 10)– para encontrar la posición más cómoda para la espalda inferior.

 

Esta misma posición pélvica (la tensión de los músculos abdominales inferiores y las nalgas para mantener la espalda recta) es la que se mantiene al realizar los ejercicios estabilizadores en decúbito prono (recostado boca abajo):

Dato práctico
El ejercicio tiene elementos tanto físicos como mentales. Al aprender a estar más conscientes de la posición de la columna, los pacientes pueden asumir la postura más cómoda y controlar mejor sus síntomas de dolor.

Se pueden realizar ejercicios estabilizadores similares en la posición de cuatro puntos (arrodillándose con las manos en el suelo), levantando los brazos y las piernas solo hasta donde puedan ser controlados, manteniendo estable el tronco y evitando que se tuerza o que se arquee:

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Fuente: spine-health.