Aprenda cómo REDUCIR las VÁRICES con TOMATES verdes y rojos
Las semillas de tomate tienen propiedades anticoagulantes que mejoran el flujo sanguíneo y su aplicación tópica puede ayudarnos a reducir las molestias de las varices.
12 de enero de 2016 - 00:00
Las varices son venas dilatadas que se inflaman y que se pueden notar a simple vista por debajo de la piel, convirtiéndose en un problema de belleza tanto para hombres como para mujeres.
En la actualidad la industria ofrece muchas alternativas y productos que prometen mejorar e incluso curar este problema en poco tiempo; sin embargo, para obtenerlos hay que invertir grandes sumas de dinero y casi siempre los resultados se dan de forma parcial.
Tomates para curar las venas varicosas
Para empezar, lava muy bien los tomates hasta asegurarte de que estén desinfectados. Se trata de una variedad de tomate color verde, pero en realidad es maduro.
- Córtalos en rodajas y, luego, aplícalos sobre las partes de las piernas afectadas, incluyendo aquellas zonas en las que tengas arañitas, las cuales pueden aparecer por acumulación.
- Utiliza una venda para cubrir toda la zona con el fin de mantener los tomates en lugar indicado para que tengan el tiempo de actuar.
- Cuando sientas un hormigueo y un leve ardor es la señal para retirar las vendas.
- Enjuaga el área con abundante agua tibia y seca con cuidado.
- El procedimiento lo puedes hacer hasta cinco veces al día y de este modo notarás el alivio en pocas semanas.
Tratamiento con tomate rojo
- Lava muy bien los tomates rojos y córtalos en rodajas.
- Aplica el tomate cortado sobre las venas afectadas y cúbrelas con una venda para fijar el tomate.
- Déjalos actuar durante 4 horas, cambia las rodajas y déjalos actuar 4 horas más.
- El tratamiento se puede realizar todas las noches para ver los cambios en pocas semanas.
Recomendaciones finales
Para que los síntomas de esta afección disminuyan de forma eficaz se requiereapoyar estos tratamientos con la adopción de una dieta saludable y equilibrada.
- El salmón.
- La sardina.
- El bacalao.
- Los mariscos.
- El aceite de girasol y de oliva.
- Semillas de lino.
- Frutos secos.
Selenio
- Frutos secos.
- Pepino.
- Champiñones.
- Huevos.
- Levadura de cerveza.
Vitamina E
- Lácteos.
- Carnes blancas.
- Frutos secos.
- Espárragos.
- Aceite de coco y de oliva.
- Cereales integrales.