3 Remedios caseros contra las ampollas
Son bastante molestas y, en ciertas ocasiones, pueden llevar a infección si no se las cuida. A continuación, te contamos algunos remedios caseros para tratar las ampollas y acelerar su desaparición.
Una de las mejores soluciones caseras es el agua con sales de Epsom, ya que ayuda a secar las ampollas, al tiempo que aporta sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias, reduciendo el dolor y evitando cualquier posible infección en la zona.
Qué necesitas: dos litros de agua caliente y media taza de sales de Epsom (90 gramos).
Procedimiento: en un recipiente grande coloca el agua caliente e incorpora allí las sales de Epsom. Sumerge los pies durante unos veinte minutos. Repite a diario, hasta curar por completo la ampolla.
Esta planta es reconocida por sus beneficios para cualquier tipo de problema en la piel. Combate las bacterias y tiene propiedades calmantes que minimizarán las ampollas en pocos días. Además, es altamente hidratante, lo que ayudará a regenerar la piel afectada.
Qué necesitas: una cucharada de gel de aloe vera (15 gramos) y una cucharadita de aceite de coco (5 gramos).
Cómo aplicar: combina ambos ingredientes en un recipiente limpio y seco, y aplica sobre la zona afectada. Coloca un vendaje de algodón y deja actuar toda la noche. Repite hasta encontrar alivio.
La combinación de vinagre de manzana y cebolla resulta en un poderoso antiséptico natural para evitar infecciones en las zonas con ampollas. Además, actúa reduciendo el tamaño de la misma y secando la piel, favoreciendo su reparación y desaparición.
Ingredientes: dos cucharadas de vinagre de manzana (20 ml.) y el zumo de un cuarto de cebolla.
Qué hacer: extrae el zumo del cuarto de cebolla y mezcla en un recipiente con el vinagre de manzana. Sumerge un trozo de algodón y coloca sobre las ampollas. Fija con un vendaje adhesivo. Deja actuar un mínimo de tres horas y repite el tratamiento hasta sanar la lesión.
Fuente: mujerbellaysaludable