Jujuy | Vecinos

Con declamaciones y relato, Morales pretende tapar la inseguridad

Pasan los gobiernos pero queda la misma preocupación: la falta de seguridad. Los vecinos se cuidan entre ellos, mientras el Estado se ocupa de hacer anuncios y la inseguridad se cobra más víctimas.
  • La inseguridad no da tregua en Jujuy.
  • Las políticas para atacarla no parecen contemplar la necesidad de reforzar la presencia de uniformados en distintas zona.

El Estado provincial y las diferentes gestiones deberían estar a la altura de las circunstancias y contar con los recursos para proteger a la población. Sin embargo, esto no ocurre. Las fuerzas de seguridad se ven desbordadas y, muchas veces, carecen de los elementos para poder prestar servicio. Así, el ciudadano se ve desprotegido y lo lleva a buscar la manera de organizarse en su barrio y tomar cartas en el asunto.

Una cuestión, cuanto menos, peligrosa que puede terminar propiciando situaciones de lo más desafortunadas con vecinos que salen armados con palos y machetes para intimidar a los delincuentes. Un rol que corresponde a la policía que, en teoría, está entrenada para enfrentar a los criminales.

En las últimas décadas, la problemática de la inseguridad se convirtió una de las mayores preocupaciones de vecinos de diversos sectores de la provincia. Muchos jujeños han sido víctimas de robos, algunos incluso con arma de fuego y armas blancas.

Nadie puede negar que las modalidades delictivas se han recrudecido y se advierte una escalada en la violencia que no se veía en otros años.

Sumamente preocupados por la situación, los residentes de diversos sectores adoptaron acciones conjuntas para tratar de prevenir la delincuencia y sobre todo resguardar su integridad. Hay situaciones que exceden lo imaginable.

Vecinos que incluso perdieron la vida en manos de la inseguridad; crimenes y desapariciones de personas ocurren a plena luz del día.

"Antes salían a la noche a robar ahora es a cualquier hora del día"

En un año electoral, el gobierno de Morales pretendía atacar la problemática de la inseguridad colocando una carpa policial en los barrios, pero la misma se retiraba al poco tiempo cuando los medios dejaban de ocuparse del tema. Los vecinos vieron en esta disposición una medida insuficiente, un “parche” a la angustia que les genera estar en permanente alerta para cuidarse de los delincuentes.

Ante la inacción policial, hubo ciudadanos que armaron cuadrillas de tres a cuatro personas para patrullar su propio barrio. Incluso muchos vecinos, cansados de esperar que el Estado haga lo que le corresponda, se organizaron para comprar la alarma comunitaria.

Inseguridad en el barrio Luca Arias
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Pasan los gobiernos pero queda la misma preocupación: la falta de seguridad. Vecinos desprotegidos de un Estado que se muestra invirtiendo en millonarios fondos para equipar la ciudad con cámaras de seguridad, entregar patrulleros o equipamiento policial, pero que en las comisarías la respuesta común es: “no podemos servir a la comunidad como quisiéramos porque los móviles no tienen combustible” o seccionales que usan como resma de papel boletas políticas de viejas campañas. ¿Por qué el Ejecutivo no puede proteger al ciudadano?